7 de julio… la tortura ni es arte ni es cultura
EFE, PAMPLONA
El Periodico de Catalunya, 5 de julio de 2007
Varios cientos de personas han respondido un año más al llamamiento del colectivo Personas por el Trato Ético a los Animales (PETA) y se han dado cita en ropa interior en Pamplona la víspera del cohete anunciador de los Sanfermines para mostrar su rechazo a los encierros y las corridas de toros.
Ataviados con cuernos de plástico, pañuelos rojos al cuello y ropa interior, la mayoría en blanco para coincidir así con los colores del típico traje de fiestas, PETA se ha manifestado por el casco viejo pamplonés entre gritos a favor del toro y en contra de los toreros y la lidia.
Un portavoz del colectivo, que ha cifrado la asistencia en 1.500 personas, ha informado de que con respecto a ediciones anteriores “la única novedad” había sido que este año el ayuntamiento les “otorgó el permiso muy rápido” y “no lo condicionó” a la prohibición de ir totalmente desnudos.
Pese a ello PETA ha recomendado a sus seguidores “no abusar con la desnudez” porque saben que “Pamplona es una ciudad muy conservadora” y no quieren violentar a los vecinos. Por lo que ha comentado, el Ayuntamiento les “dio una ruta alternativa” a la del encierro tradicional, que era la solicitada, y PETA la aceptó, porque consideran que “era mucho más importante el mensaje que el lugar” y el mensaje “es festejar la vida y no la muerte”.
Asimismo, ha añadido que esta iniciativa, con la que “se ha comprometido” para el próximo año Pamela Anderson, “quiere ser una fiesta que incluya y no separe”, y ha subrayado que a la convocatoria habían respondido en esta ocasión personas de más de 30 países, lo que la convierte en “la más numerosa” en representación de las que se hacen en Europa.
“Toros sí, toreros no”
El “encierro humano” de PETA ha comenzado desde el Puente de la Rochapea, junto a la Cuesta de Santo Domingo, punto en el que cada día entre el 7 y el 14 de julio se inicia el encierro a las ocho de la mañana. El objetivo, “convertir en una reliquia del pasado este terrible espectáculo en el que se fuerza a correr por las calles a unos animales aterrorizados antes de ser asesinados en la plaza de toros” en la corrida de la tarde.
Para trasmitir su mensaje se han coreado consignas como “toros sí, toreros no”, “la tortura ni es arte ni es cultura”, o “Pamplona antitaurina”.
El “encierro humano”, vigilado en todo momento por la Policía Nacional, ha terminado en el callejón que da acceso al coso pamplonés y ante cuya puerta se ha desplegado una gran pancarta en la que se leía No pueden esperar más, derechos ya para los animales, mientras los asistentes repetían que esta plaza la iban a cerrar.
Entre sus argumentos expresan que los toros “sufren severas lesiones al caer en las calles empedradas y golpearse con los muros”, además de que “son debilitados usando tranquilizantes o golpeados” y se emplea “vaselina para nublarles la vista”.


