Reservoir Dogs

20 Junio, 2007

Deshonrosas excepciones

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, inhumanadas — mad @ 8:34 pm

Un tema recurrente. Para mí y para todos en Barcelona, que nos convirtieron -a pesar de nuestros pesares- en la capital mundial del toreo el domingo pasado.
Y es que yo no dejo de sorprenderme con la excepción que hacen con los toros muchas personas que admiro profundamente. Gente a la que considero sensible, sensata, comprometida. Además, cada vez se destapan más, como si la modernidad les llevase a la transgresión que esa excepción parace querer representar.
Todo por el Arte y el artista de turno, claro. Con ambos se terminan los argumentos y las coherencias.
Me lo expliquen.

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Entrada publicada en Sociedad Pajaril La Aurora, clica aquí para leer los comentarios originales.

8 Enero, 2007

Felicidades, Adelita

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, Amores perros — mad @ 9:43 pm

Mañana, 9 de enero, Adelita cumple 4 años, porque mañana hace 3 años que volvió a nacer…

Ojalá, Adelita, haya muchos galgos como tan suertudos como tú, con segunda oportunidad

¡Miles de lametones, cosa guapa, te queremos!

2 Agosto, 2006

Pingüinos

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, especies protegidas — mad @ 8:03 pm

Pingüinos liberados, (c) Reuters

He descubierto la noticia en Sin Brújula, el blog de Patus. Apenas he encontrado más información. Esta reseña en Inforegión:

Unos 50 pingüinos recuperados volvieron al mar

Luego de un arduo trabajo de especialistas y colaboradores un grupo de aves fueron devueltas a su hábitat natural. Los animales habían aparecido empetrolados en la Reserva de Cabo Vírgenes el pasado 2 de mayo. Falta liberar a 174, que todavía no están en condiciones de sobrevivir de manera autónoma.

Las 224 aves afectadas por el combustible fueron trasladadas por un avión Hércules de la Fuerza Aérea con destino a Mar del Plata. Y de allí arribaron por vía terrestre al centro de rehabilitación de Mundo Marino, en la ciudad de San Clemente del Tuyú, adonde completaron el proceso de rehabilitación hasta su reciente liberación en la costa bonaerense.
En tanto, falta liberar a 174, que todavía no están en condiciones de sobrevivir de manera autónoma. Una vez que completen la rehabilitación y se alimenten por sí mismos, también serán liberados.
En la ciudad de San Clemente del Tuyú las aves concluyeron la última etapa de rehabilitación, que consiste en la ejercitación e impermeabilidad, decisiva para que regresen a su hábitat.
Cabe destacar que en su gran mayoría, las personas que trabajaron en la recuperación de los pingüinos realizaron un curso de capacitación hace más de un año, dictado por la Fundación Patagonia Natural en la Prefectura, propiciado por el área Ambiental del Municipio.

Y ésta por el Nuevo Herald de Miami.

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Además, en estos días sigue La noticia de los pingüinos varados en Río de Janeiro, hoy en El País:

Debilitados, con hipotermia y encima, fuente de polémica. Los más de cien de pingüinos que están llegando desde junio a las playas de Río de Janeiro han desatado la polémica en la ciudad brasileña. ¿Rescatarlos o dejarlos a su suerte? Y, si se opta por el rescate, ¿compensan tantos esfuerzos y costes el salvarlos y llevarlos en avión hasta la Patagonia, su lugar de origen?

En el invierno de Río, todos los años solía llegar hasta sus famosas playas de Copacabana, Ipanema o Leblón algún pingüino despistado desde el Estrecho de Magallanes. Eran pocos y constituían un acontecimiento. Los cariocas bautizaban a cada uno con nombres de famosos y algunos se los llevaban a casa. Pero este año, desde junio han llegado 129, decenas más de lo habitual, y 70 han muerto ya.

Ante la avalancha de pingüinos, a los que recogen los bomberos para trasladarlos al zoológico de Niteroi, las autoridades polemizan sobre si el cuerpo de bomberos debe rescatarlos o abandonarlos a su suerte. La mayoría de las autoridades del Estado de Río optó por el rescate. Y los pingüinos están siendo tratados como reyes por especialistas, que los colocan junto a estufas para calentarlos, y no en hielo como hace la gente que se los lleva a sus casas. Los cuidan y medican veterinarios especializados. El 20% del presupuesto del zoo de Niteroi está destinado a salvarlos.

Los expertos no se ponen de acuerdo acerca de los motivos que impulsan a estos pingüinos, generalmente jóvenes -de un año de edad- hasta las costas de Brasil. Según la zoóloga Dee Boersma, catedrática de la Universidad de Washington, la causa es el calentamiento global del planeta. “Los pingüinos nos están mandando una señal de que el clima de la tierra está cambiado”, ha afirmado Boersma después de destacar que las aguas del mar de Río se han enfriado un grado en 30 años. Para el biólogo Sandro Araujo, la causa es la pesca sin control que les deja sin alimento y les obliga a buscarlo en la costa, como hacen tiburones o ballenas.

Estos pingüinos irán primero al Centro de Rehabilitación de Animales Marinos en Río Grande do Sur y de allí serán trasladados, dentro de un mes, en avión hasta la Patagonia. El biólogo Marcelo Azipilman se ha preguntado, levantando una polémica en un país con tanta hambre como Brasil, si es justo gastar tanto para cuidar y llevar en avión hasta la Patagonia a un puñado de pingüinos. La gente de la calle, con fuerte sentido ecológico, los defiende: son muy fofos (tiernos) y tienen derecho a vivir.

31 Julio, 2006

Más especies en peligro

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, especies protegidas — mad @ 8:27 pm

Los anfibios entran en barrena: Un hongo tal vez salido de un laboratorio hace 70 años lleva al borde de la desaparición a un tercio de los batracios

Por RAFAEL MÉNDEZ, para El País

Los anfibios se mueren. Ranas, sapos y salamandras de todo el planeta viven desde hace 20 años una extinción masiva sin precedentes. Desde Panamá hasta Peñalara, desde Suráfrica hasta el Reino Unido, un hongo ha diezmado en 20 años todas las familias de anfibios. Sólo algunas zonas de Asia parecen librarse de la plaga. ¿Qué diablos está pasando?
Ante nuestros ojos está ocurriendo un fenómeno sin precedentes, algo único y terrible”, explica Ignacio de la Riva, científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza revelan un panorama asombroso. Un tercio (el 32%) de las 5.743 especies conocidas de anfibios están amenazadas. Para hacerse una idea, sólo (no es poco) el 12% de las aves y el 23% de los mamíferos están amenazados. Un total de 165 especies de anfibios se han extinguido desde 1980 o al menos no ha habido rastro de ellas. El 43% de las especies están perdiendo ejemplares. Un holocausto anfibio. En 10 años, el número de especies en peligro se ha multiplicado por 10.

Desde que a mediados de los noventa los científicos notaron un ligero descenso de las poblaciones hasta ahora, los expertos no dejan de sorprenderse. Primero tardaron en notar la decadencia. Después pensaron que podía ser el cambio climático; en 1993 descubrieron un grupo de ranas muertas de forma extraña, y sólo en 1998 atribuyeron la causa de la extinción al hongo. “El Batrachochytrium dendrobatidis es la causa de la extinción. El hongo ataca la piel de los anfibios, se la agujerea y muy pocas especies sobreviven. Vive en el agua dulce”, explica por teléfono Simon N. Stuart, responsable de la organización conservacionista Conservation International. “Pero aparte del hongo sabemos poco”, añade. Stuart coordinó en 2004 la primera estimación mundial sobre las poblaciones de anfibios en la prestigiosa revista Science.

Todavía es un misterio de dónde salió el hongo. Todavía es un misterio cómo se propaga. Pero las teorías son tan sugerentes que merecen ser ciertas. “Un estudio de 2004 atribuyó la expansión del hongo a la rana Xenopus laevis”, explica De la Riva, que ha organizado expediciones a Suramérica para estudiar el fenómeno. El nombre de Xenopus laevis no dice nada. El nombre de la rana de uñas o rana africana, tampoco. Y sin embargo es muy famosa: durante décadas se utilizó con dudosa fiabilidad para predecir si la mujer estaba embarazada. La prueba consistía en inyectar una muestra de orina de mujer bajo la piel de una rana. Si la mujer estaba embarazada, las hormonas de su orina harían desovar a la rana en pocas horas.

La técnica, desarrollada en Suráfrica en los años treinta, tuvo gran éxito en todo el mundo. Ejemplares de esta rana comenzaron a viajar por laboratorios del mundo entero y los científicos empezaron a utilizarla para todo tipo de pruebas.

De la Riva explica que hay motivos para sospechar de la rana y de la prueba del embarazo. En primer lugar, que la rana sobrevive al hongo. Después, los científicos buscaron en colecciones antiguas por todos los museos para ver cuánto tiempo llevaba circulando el hongo. Y los primeros ejemplares infectados han aparecido en colecciones de Suráfrica de los años treinta, en la época y la zona en que surgió la prueba de la rana.

Tenemos la pistola humeante y una rana con un móvil. Y sin embargo faltan pruebas para condenarla y preguntas sin respuesta.

¿Por qué, si el hongo se extendió en los años treinta, no se ha visto la extinción hasta ahora?

“Ése es el problema”, replica Stuart. “No sabemos bien por qué, aunque hay que matizar. Ahora estamos viendo un declive que comenzó hace más de 20 años. No sabemos cómo se ha extendido tanto”.

Lo cierto es que el hongo vive en el agua dulce y hay múltiples teorías sobre si lo transmiten las personas o los animales en sus viajes o algunos ejemplares de anfibios sanos. Sea como sea, el hongo pasó de África a Norteamérica y de allí a Suramérica. En 1997 aparecieron centenares de ejemplares de sapo partero muertos en Peñalara (Madrid). En 1999 se vio que la causa era el hongo y que éste es el primer punto de entrada en Europa.

¿Y por qué no antes? “Porque puede que el cambio climático haga más vulnerables a estas especies y más letal al hongo, y por eso ahora se han disparado las extinciones”, añade Stuart. Hasta hace poco, este tipo de hongos, llamados quítridos, sólo se conocían como parásitos de plantas, algas e invertebrados. Los científicos no descartan que el hongo siempre haya estado en contacto con los anfibios y que, sólo recientemente, las poblaciones se encuentren inmunodeprimidas y, por tanto, sean más sensibles al patógeno.

Puede que la desaparición de las ranas parezca un asunto menor. Mucha gente lleva sin ver ranas bastantes años y no le afecta. Aparentemente. Como resume Stuart, “la desaparición de los anfibios muestra la enfermedad del ecosistema y su fragilidad”. Además, el declive masivo de los anfibios puede tener muchas otras implicaciones. Los insectos pueden verse favorecidos o el hueco de las ranas lo pueden ocupar otros grupos.

Los científicos andan preocupados. Unos 50 expertos han pedido en Science que se cree un fondo de 400 millones de dólares para paliar la pérdida de biodiversidad. “No sabemos si estamos a tiempo, pero sabemos que si no hacemos nada, es probable que perdamos centenares de especies. Y luego vendrán otras”, señala Stuart.

El actual ritmo de pérdida de especies en el planeta sólo es comparable al de la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Los anfibios van por delante. Pero no son los únicos. El resto estamos a la cola.

EL SAPO PARTERO (Alytes obstetricans) no canta en Peñalara. La laguna de la sierra de Madrid, que hasta hace 10 años estaba llena de estos sapos, se encuentra hoy casi vacía, explica Jaime Bosch, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC. Bosch explica que ahora sólo quedan en cuatro sitios y que se reproducen de forma residual. “El patrón se repite en todo el mundo. Quedan los más resistentes”. Lo mismo ocurre en otras lagunas de la sierra del Guadarrama, del Pirineo y Asturias, todas zonas altas de montaña.

Peñalara fue el primer caso conocido en Europa en el que entró. “En 1997 comenzaron a morirse, pero hasta 1999 no sabíamos qué era”. “Se puede hacer muy poco. Se les puede tratar en cautividad. El problema es que no hay nada que hacer. En Peñalara trabajamos desde entonces para favorecer la reproducción con medios artificiales”, añade Bosch. Los científicos van a abrir un centro de cría en cautividad de las especies en peligro. Para que no calle Peñalara.

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Más:

La lista roja crece…

Asociación española de herpetología

30 Abril, 2006

En pie de guerra contra las osas

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, especies protegidas — mad @ 8:48 pm

Noticia publicada en EL PAÍS

La liberación de plantígrados eslovenos en el Pirineo para recuperar la especie desata la oposición de ganaderos y cazadores

LLUÍS VISA - Lleida

Paluma y Franska se han incorporado esta semana a la reducida familia de osos eslovenos que, desde la primavera de 1996, han sido reintroducidos por Francia en el Pirineo central, donde la especie autóctona está prácticamente extinguida. En el debate que se ha abierto por este nuevo intento de reforzar la población de osos en el Pirineo hay opiniones enfrentadas.

La liberación de estas osas en las montañas fronterizas con el Valle de Arán ha puesto en pie de guerra a ganaderos y cazadores de las dos vertientes de la cordillera. Estos grupos consideran al plantígrado una amenaza para el desarrollo de las actividades tradicionales de la alta montaña. Pero también son muchos los que ven con buenos ojos que el animal vuelva a los bosques que fueron su hábitat hasta la mitad del siglo pasado. En la parte francesa, menos desarrollada que la española, hay quien ve al oso como una fuente de recursos económicos y un reclamo turístico. Montaña salvaje. País del oso, rezan los carteles situados a pie de carretera.

Un estudio presentado por la Defensa del Patrimonio Natural y la Fundación Territorio y Paisaje de Caixa Catalunya defiende la presencia del oso pardo en el Pirineo catalán como atractivo que puede contribuir a la creación de un modelo turístico permanente de calidad que potencie e incremente las visitas a los espacios naturales pirenaicos. El estudio recoge que el Parque Nacional de Somiedo (Cantabria), dónde la población de osos es unos 120 ejemplares, recibe más de 130.000 visitantes anuales. El oso “da proyección nacional e internacional al parque”, afirma su autora, Cecilia Clotes. En Adamello Brenta (Italia), la reintroducción de 10 osos entre 1999 y 2002 ha hecho aumentar más de un 60% el número de visitantes, informa Isis Boet.

En el Valle de Arán, en cambio, rechazan este argumento, y afirman que con la presencia del oso no se ha notado un incremento de turistas. “No necesitamos este tipo de turismo, con el esquí y el paisaje no sobra”, indica el alcalde de Les, Emili Medan.

Los técnicos sostienen que el programa de reintroducción iniciado por Francia hace 10 años con la liberación de tres osos eslovenos -las hembras Giva y Melba y el macho Pyros- ha sido un éxito desde el punto de vista biológico, dado que se han aclimatado bien y han sido capaces de reproducirse con rapidez. Actualmente se cree que existen entre 13 y 15 ejemplares, la mayoría machos, pero esta colonia no garantiza su supervivencia por el peligro de consanguinidad. Por eso, Francia pretende duplicar la población antes del 2008.

Oposición no le va a faltar. “Un oso impuesto es un oso sin futuro. No es posible la cohabitación. Si nuestros antepasados lo hicieron desaparecer de estos valles, nosotros también acabaremos haciendo lo mismo. Yo sé cómo eliminarlos sin dispararles un tiro”, señala André Ercheric, un ganadero de Saint Girons que no duerme tranquilo cuando piensa que el oso puede atacar sus ovejas.

En ambos lados de la frontera existe mucha indignación por la prepotencia demostrada por las autoridades francesas y también un sentimiento de rechazo contra el oso esloveno, de características genéticas muy diferentes a las del oso pardo autóctono de los Pirineos, una especie de la cual sólo quedan dos machos en el valle francés de Ossau.

Los detractores aseguran que la especie no está en vías de extinción, ya que en el hemisferio norte quedan todavía 250.000 ejemplares. Algunos científicos franceses se han mostrado contrarios a la repoblación con osos eslovenos. El director del comité científico del Parque Nacional del Pirineo, El Etchelecou, dice que se está inventando una nueva raza, la del “oso emblemático”.

Eric España, presidente de la Asociación de la Oveja Aranesa, es pesimista acerca del futuro de esta raza que la administración quiere recuperar. “Está demostrado que el oso no es compatible con la ganadería de alta montaña. Quedamos pocos ganaderos y cada vez seremos menos. Nos están obligando a vender nuestros rebaños”, asegura.

En Francia, uno de los colectivos más activos contra el oso es la Asociación para la Salvaguarda del Patrimonio de Ariège-Pyrénées. Sus responsables opinan que el plan es incoherente e irresponsable. “¿Cómo explicaría a los ciudadanos franceses un accidente como el que tuvo lugar el pasado 13 de abril en Estados Unidos, donde un oso mató a una niña de 6 años e hirió gravemente a su madre y a un hermano de 2 años?”, le pregunta Aspap al presidente Jacques Chirac.

La Generalitat de Cataluña, que en ocasiones ha mantenido una posición muy ambigua en este asunto, critica a las autoridades francesas por haber incumplido sus compromisos y no haber comunicado con antelación la liberación de los últimos osos. En opinión de Luque, las liberaciones se han hecho con precipitación, con incoherencia y sin diálogo con el territorio afectado.

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