Reservoir Dogs

13 Septiembre, 2006

Árboles, árboles, árboles

Archivado en: especies protegidas — mad @ 11:33 am

Sycamore eating fence, by moocatmoocat on flickr.com

Viendo cómo de contentos parecen estar tras la tromba de agua los árboles de mi ciudad, pienso en todos esos seres que nos acompañan cada día en nuestra ciudad, en nuestro pueblo, en cualquier parte. Seres ninguneados muchas veces, seres abrasados, podados, mutilados, talados por políticas municipales que no logran comunicarse con sus necesidades y que no logran transmitirnos respeto por esos compañeros de viaje que nos refrescan las tardes de verano, que nos hacen el aire más respirable, que nos sostienen la tierra que pisamos con sus poderosas raíces…

Aquí dejo algunos enlaces interesantes para aumentar nuestro conocimiento, nuestro respeto y nuestro deleite:

Asociación Española de Arboricultura, que incluye la famosa y poco respetada Carta de Barcelona.

Una página interesante para introducirse en el mundo de los árboles, con fichas y fotografías: Árboles Ornamentales

El estupendo blog (en catalán) Amics arbres · Arbres amics, actualizado regularmente con citas, poesías, consejos, fotos, enlaces…

El directorio de enlaces sobre árboles de Cuervo Blanco: Árboles Monumentales y Singulares.

Las fotos de flickr etiquetadas como árboles

La foto del árbol que se ha tragado la verja aquí. Impresionante, ¿verdad?

2 Agosto, 2006

Pingüinos

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, especies protegidas — mad @ 8:03 pm

Pingüinos liberados, (c) Reuters

He descubierto la noticia en Sin Brújula, el blog de Patus. Apenas he encontrado más información. Esta reseña en Inforegión:

Unos 50 pingüinos recuperados volvieron al mar

Luego de un arduo trabajo de especialistas y colaboradores un grupo de aves fueron devueltas a su hábitat natural. Los animales habían aparecido empetrolados en la Reserva de Cabo Vírgenes el pasado 2 de mayo. Falta liberar a 174, que todavía no están en condiciones de sobrevivir de manera autónoma.

Las 224 aves afectadas por el combustible fueron trasladadas por un avión Hércules de la Fuerza Aérea con destino a Mar del Plata. Y de allí arribaron por vía terrestre al centro de rehabilitación de Mundo Marino, en la ciudad de San Clemente del Tuyú, adonde completaron el proceso de rehabilitación hasta su reciente liberación en la costa bonaerense.
En tanto, falta liberar a 174, que todavía no están en condiciones de sobrevivir de manera autónoma. Una vez que completen la rehabilitación y se alimenten por sí mismos, también serán liberados.
En la ciudad de San Clemente del Tuyú las aves concluyeron la última etapa de rehabilitación, que consiste en la ejercitación e impermeabilidad, decisiva para que regresen a su hábitat.
Cabe destacar que en su gran mayoría, las personas que trabajaron en la recuperación de los pingüinos realizaron un curso de capacitación hace más de un año, dictado por la Fundación Patagonia Natural en la Prefectura, propiciado por el área Ambiental del Municipio.

Y ésta por el Nuevo Herald de Miami.

*

Además, en estos días sigue La noticia de los pingüinos varados en Río de Janeiro, hoy en El País:

Debilitados, con hipotermia y encima, fuente de polémica. Los más de cien de pingüinos que están llegando desde junio a las playas de Río de Janeiro han desatado la polémica en la ciudad brasileña. ¿Rescatarlos o dejarlos a su suerte? Y, si se opta por el rescate, ¿compensan tantos esfuerzos y costes el salvarlos y llevarlos en avión hasta la Patagonia, su lugar de origen?

En el invierno de Río, todos los años solía llegar hasta sus famosas playas de Copacabana, Ipanema o Leblón algún pingüino despistado desde el Estrecho de Magallanes. Eran pocos y constituían un acontecimiento. Los cariocas bautizaban a cada uno con nombres de famosos y algunos se los llevaban a casa. Pero este año, desde junio han llegado 129, decenas más de lo habitual, y 70 han muerto ya.

Ante la avalancha de pingüinos, a los que recogen los bomberos para trasladarlos al zoológico de Niteroi, las autoridades polemizan sobre si el cuerpo de bomberos debe rescatarlos o abandonarlos a su suerte. La mayoría de las autoridades del Estado de Río optó por el rescate. Y los pingüinos están siendo tratados como reyes por especialistas, que los colocan junto a estufas para calentarlos, y no en hielo como hace la gente que se los lleva a sus casas. Los cuidan y medican veterinarios especializados. El 20% del presupuesto del zoo de Niteroi está destinado a salvarlos.

Los expertos no se ponen de acuerdo acerca de los motivos que impulsan a estos pingüinos, generalmente jóvenes -de un año de edad- hasta las costas de Brasil. Según la zoóloga Dee Boersma, catedrática de la Universidad de Washington, la causa es el calentamiento global del planeta. “Los pingüinos nos están mandando una señal de que el clima de la tierra está cambiado”, ha afirmado Boersma después de destacar que las aguas del mar de Río se han enfriado un grado en 30 años. Para el biólogo Sandro Araujo, la causa es la pesca sin control que les deja sin alimento y les obliga a buscarlo en la costa, como hacen tiburones o ballenas.

Estos pingüinos irán primero al Centro de Rehabilitación de Animales Marinos en Río Grande do Sur y de allí serán trasladados, dentro de un mes, en avión hasta la Patagonia. El biólogo Marcelo Azipilman se ha preguntado, levantando una polémica en un país con tanta hambre como Brasil, si es justo gastar tanto para cuidar y llevar en avión hasta la Patagonia a un puñado de pingüinos. La gente de la calle, con fuerte sentido ecológico, los defiende: son muy fofos (tiernos) y tienen derecho a vivir.

31 Julio, 2006

Más especies en peligro

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades, especies protegidas — mad @ 8:27 pm

Los anfibios entran en barrena: Un hongo tal vez salido de un laboratorio hace 70 años lleva al borde de la desaparición a un tercio de los batracios

Por RAFAEL MÉNDEZ, para El País

Los anfibios se mueren. Ranas, sapos y salamandras de todo el planeta viven desde hace 20 años una extinción masiva sin precedentes. Desde Panamá hasta Peñalara, desde Suráfrica hasta el Reino Unido, un hongo ha diezmado en 20 años todas las familias de anfibios. Sólo algunas zonas de Asia parecen librarse de la plaga. ¿Qué diablos está pasando?
Ante nuestros ojos está ocurriendo un fenómeno sin precedentes, algo único y terrible”, explica Ignacio de la Riva, científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Los datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza revelan un panorama asombroso. Un tercio (el 32%) de las 5.743 especies conocidas de anfibios están amenazadas. Para hacerse una idea, sólo (no es poco) el 12% de las aves y el 23% de los mamíferos están amenazados. Un total de 165 especies de anfibios se han extinguido desde 1980 o al menos no ha habido rastro de ellas. El 43% de las especies están perdiendo ejemplares. Un holocausto anfibio. En 10 años, el número de especies en peligro se ha multiplicado por 10.

Desde que a mediados de los noventa los científicos notaron un ligero descenso de las poblaciones hasta ahora, los expertos no dejan de sorprenderse. Primero tardaron en notar la decadencia. Después pensaron que podía ser el cambio climático; en 1993 descubrieron un grupo de ranas muertas de forma extraña, y sólo en 1998 atribuyeron la causa de la extinción al hongo. “El Batrachochytrium dendrobatidis es la causa de la extinción. El hongo ataca la piel de los anfibios, se la agujerea y muy pocas especies sobreviven. Vive en el agua dulce”, explica por teléfono Simon N. Stuart, responsable de la organización conservacionista Conservation International. “Pero aparte del hongo sabemos poco”, añade. Stuart coordinó en 2004 la primera estimación mundial sobre las poblaciones de anfibios en la prestigiosa revista Science.

Todavía es un misterio de dónde salió el hongo. Todavía es un misterio cómo se propaga. Pero las teorías son tan sugerentes que merecen ser ciertas. “Un estudio de 2004 atribuyó la expansión del hongo a la rana Xenopus laevis”, explica De la Riva, que ha organizado expediciones a Suramérica para estudiar el fenómeno. El nombre de Xenopus laevis no dice nada. El nombre de la rana de uñas o rana africana, tampoco. Y sin embargo es muy famosa: durante décadas se utilizó con dudosa fiabilidad para predecir si la mujer estaba embarazada. La prueba consistía en inyectar una muestra de orina de mujer bajo la piel de una rana. Si la mujer estaba embarazada, las hormonas de su orina harían desovar a la rana en pocas horas.

La técnica, desarrollada en Suráfrica en los años treinta, tuvo gran éxito en todo el mundo. Ejemplares de esta rana comenzaron a viajar por laboratorios del mundo entero y los científicos empezaron a utilizarla para todo tipo de pruebas.

De la Riva explica que hay motivos para sospechar de la rana y de la prueba del embarazo. En primer lugar, que la rana sobrevive al hongo. Después, los científicos buscaron en colecciones antiguas por todos los museos para ver cuánto tiempo llevaba circulando el hongo. Y los primeros ejemplares infectados han aparecido en colecciones de Suráfrica de los años treinta, en la época y la zona en que surgió la prueba de la rana.

Tenemos la pistola humeante y una rana con un móvil. Y sin embargo faltan pruebas para condenarla y preguntas sin respuesta.

¿Por qué, si el hongo se extendió en los años treinta, no se ha visto la extinción hasta ahora?

“Ése es el problema”, replica Stuart. “No sabemos bien por qué, aunque hay que matizar. Ahora estamos viendo un declive que comenzó hace más de 20 años. No sabemos cómo se ha extendido tanto”.

Lo cierto es que el hongo vive en el agua dulce y hay múltiples teorías sobre si lo transmiten las personas o los animales en sus viajes o algunos ejemplares de anfibios sanos. Sea como sea, el hongo pasó de África a Norteamérica y de allí a Suramérica. En 1997 aparecieron centenares de ejemplares de sapo partero muertos en Peñalara (Madrid). En 1999 se vio que la causa era el hongo y que éste es el primer punto de entrada en Europa.

¿Y por qué no antes? “Porque puede que el cambio climático haga más vulnerables a estas especies y más letal al hongo, y por eso ahora se han disparado las extinciones”, añade Stuart. Hasta hace poco, este tipo de hongos, llamados quítridos, sólo se conocían como parásitos de plantas, algas e invertebrados. Los científicos no descartan que el hongo siempre haya estado en contacto con los anfibios y que, sólo recientemente, las poblaciones se encuentren inmunodeprimidas y, por tanto, sean más sensibles al patógeno.

Puede que la desaparición de las ranas parezca un asunto menor. Mucha gente lleva sin ver ranas bastantes años y no le afecta. Aparentemente. Como resume Stuart, “la desaparición de los anfibios muestra la enfermedad del ecosistema y su fragilidad”. Además, el declive masivo de los anfibios puede tener muchas otras implicaciones. Los insectos pueden verse favorecidos o el hueco de las ranas lo pueden ocupar otros grupos.

Los científicos andan preocupados. Unos 50 expertos han pedido en Science que se cree un fondo de 400 millones de dólares para paliar la pérdida de biodiversidad. “No sabemos si estamos a tiempo, pero sabemos que si no hacemos nada, es probable que perdamos centenares de especies. Y luego vendrán otras”, señala Stuart.

El actual ritmo de pérdida de especies en el planeta sólo es comparable al de la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Los anfibios van por delante. Pero no son los únicos. El resto estamos a la cola.

EL SAPO PARTERO (Alytes obstetricans) no canta en Peñalara. La laguna de la sierra de Madrid, que hasta hace 10 años estaba llena de estos sapos, se encuentra hoy casi vacía, explica Jaime Bosch, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC. Bosch explica que ahora sólo quedan en cuatro sitios y que se reproducen de forma residual. “El patrón se repite en todo el mundo. Quedan los más resistentes”. Lo mismo ocurre en otras lagunas de la sierra del Guadarrama, del Pirineo y Asturias, todas zonas altas de montaña.

Peñalara fue el primer caso conocido en Europa en el que entró. “En 1997 comenzaron a morirse, pero hasta 1999 no sabíamos qué era”. “Se puede hacer muy poco. Se les puede tratar en cautividad. El problema es que no hay nada que hacer. En Peñalara trabajamos desde entonces para favorecer la reproducción con medios artificiales”, añade Bosch. Los científicos van a abrir un centro de cría en cautividad de las especies en peligro. Para que no calle Peñalara.

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Más:

La lista roja crece…

Asociación española de herpetología

Invasión

Archivado en: especies protegidas — mad @ 7:40 pm

Opuntia stricta, vulgarmente conocida como chumbera

La invasión botánica, por JOSÉ MARÍA MONTERO, en
EL PAÍS - 30-07-2006


Más de 180 especies vegetales exóticas amenazan los espacios naturales de Andalucía

Las especies invasoras se han convertido en elementos capaces de causar graves perjuicios ambientales y económicos, por lo que la atención a este fenómeno no ha dejado de crecer en los últimos años. En Andalucía, la presencia de animales o vegetales exóticos, procedentes de ecosistemas ajenos al territorio regional, ha obligado al establecimiento de diferentes estrategias de lucha que permitan reducir el impacto de esta invasión, acotar su extensión y prevenir futuras introducciones. En este empeño participan la Consejería de Medio Ambiente, universidades y centros de investigación, así como diferentes organizaciones no gubernamentales.
Por lo que se refiere al capítulo botánico, los muestreos realizados por los especialistas de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) cifran en más de 180 las especies vegetales invasoras localizadas en territorios particularmente sensibles. Allí pueden alterar la composición de la flora autóctona, o bien causar evidentes alteraciones de tipo económico (afectando, como malas hierbas, a ciertos cultivos) o social (modificando, por ejemplo, la percepción de ciertos paisajes).

En una región tan humanizada como Andalucía, señalan los expertos, este tipo de colonización suele concentrarse en áreas muy humanizadas y también en las seminaturales, convirtiéndose en un problema añadido al de la degradación del territorio, la pérdida de hábitats y la desaparición de la cobertura vegetal silvestre.

En algunas zonas andaluzas ya degradadas, precisa un reciente informe de la RENPA, “se ha constatado que de cada 100 especies vegetales registradas 12 no corresponden al territorio, y en ciertas épocas del año estas especies exóticas pueden registrar valores de cobertura cercanos al 100%”. Es decir, en momentos de máximo desarrollo las invasoras pueden desplazar, casi por completo, a las nativas.

La distribución espacial de este problema muestra una clara concentración en las áreas litorales, ya que Málaga, Almería y Granada concentran un buen número de vegetales exóticos. En este caso, estiman los botánicos, el clima actúa como una limitante menos severa para el asentamiento de organismos foráneos, lo que indica, al mismo tiempo, que estos territorios, costeros y cálidos, están más expuestos a futuras invasiones.

Desde el punto de vista ambiental, las especies invasoras que más preocupan son aquellas capaces de inhibir el crecimiento de las nativas en su entorno, al modificar el hábitat o dificultar la regeneración espontánea de la vegetación autóctona. A este grupo pertenecen la mimosa, el ailanto, el diente de león o el eucalipto rojo.

Con respecto al impacto económico, las especies exóticas más peligrosas son aquellas que, consideradas como malas hierbas, merman la rentabilidad de los cultivos. Algunas de las más comunes son el bledo, la vinagrera, el matacavero o la soja americana.

Las vías por las que estos vegetales han podido llegar a Andalucía desde ecosistemas remotos son muy variadas y, en algunos casos, operan desde hace siglos. Los jardines botánicos, sobre todo a partir del siglo XVIII, constituyeron una puerta de entrada, al igual que las semillas usadas para la producción de forraje o la cubierta de taludes e, incluso, las malas hierbas llegadas con ciertos cultivos.

Jardines originales

Las zonas ajardinadas, ya sean públicas o privadas, están experimentado un crecimiento vertiginoso en toda la región, asociadas a la expansión urbanística en zonas residenciales y de recreo, y al incremento de viviendas unifamiliares que suelen disponer de algún terreno libre.

Estas zonas verdes constituyen un perfecto caldo de cultivo para un buen número de especies exóticas que se ofertan, sin control alguno, en viveros comerciales. En definitiva, lo que pretenden muchos ciudadanos es lograr la máxima originalidad en sus jardines, sin saber las consecuencias que esto acarrea cuando se recurre a vegetales foráneos.

Los especialistas aseguran que la importancia de esta vía de introducción será cada vez mayor y que, incluso, puede originar situaciones delicadas si se recurre a especies que puedan adaptarse fácilmente a las condiciones ambientales que reinan en el sur de España. El auge de la xerojardinería, en la que priman aquellas variedades que requieren poca agua y un bajo mantenimiento, trae consigo el uso de especies exóticas capaces de sobrevivir a la acusada sequía estival en mejores condiciones que las especies nativas. Así ocurre, por ejemplo, con algunas acacias foráneas, como la de hoja azul, o con las pitas y chumberas de origen americano.

Al margen de diseñar campañas informativas en las que se desaconseje el uso ornamental de especies invasoras, la Consejería de Medio Ambiente estudia la posibilidad de prohibir este tipo de plantaciones en enclaves frágiles y en los espacios naturales protegidos.

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Lista de las especies vegetales exóticas invosoras, por el Ministerio de Ciencia y Tecnología aquí

Imagen obtenida aquí

5 Junio, 2006

Noticias atrasadas

Archivado en: especies protegidas — mad @ 10:52 am

ELPAIS.es - Sociedad - 10-05-2006 Un santuario animal en la tierra de nadie que separa las dos Coreas

Corea del Sur pide al Norte la potestad de la zona para poder preservar el lugar

Al oír la marcha de un camión de las tropas surcoreanas, una familia de jabalíes se acerca a la base militar en busca de un tentempié de media tarde. Justo un poco más abajo, un ciervo bebe en un lago rodeado de un bosque punteado de minas. Se trata de la zona desmilitarizada que media entre las dos Coreas desde el final de la guerra que las separó, en 1953. En este tiempo, el lugar se ha convertido en un santuario donde flora y fauna crecen y se reproducen a su antojo. Pero la relajación de la tensión entre los dos países, enfrentados desde la Guerra Fría, podría poner en peligro el lugar. Con el acceso prohibido a la población civil durante más de 50 años, el lugar que separa a los 2 millones de soldados de las dos Coreas es, probablemente, la frontera más acorazada del mundo. Estas circunstancias la han convertido en un hogar propicio, aunque no completamente exento de peligros, para los animales.

“Es fácil ver gatos salvajes y verracos por aquí. A veces, yo veo tejones, comadrejas y alces” dice el sargento surcoreano Lee Jae-ho, encargado de la 21 División de Infantería, que patrulla la zona. “Pero por culpa de los campos de minas, también es frecuente ver algunos animales con las piernas rotas y otras heridas”.

Este lugar fue alguna vez un espacio sembrado de granjas y pueblos, de 241 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho. Pero eso quedó atrás hace ya mucho tiempo. Ahora, además de los animales, no se pueden encontrar más que minas, puestos fronterizos y búnkeres.

Rodeado de altas montañas, tierras bajas y pantanos, posee la biología más rica de toda la península coreana, según los científicos. Cientos de especies de aves pasan el invierno aquí, algunas de ellas en peligro de extinción. Además, se pueden contar más de cincuenta tipos de mamíferos, incluyendo el raro oso asiático negro, el leopardo de Amur e incluso el tigre siberiano. Complementan el ecosistema más de 1.000 especies de plantas diferentes.

Por eso, los conservacionistas andan preocupados sobre los efectos que podría tener la relajación de las tensiones entre los dos países sobre el lugar: El aumento de la agricultura y la población. Algunos científicos defienden que esta tierra de nadie pase a formar parte del territorio de alguna de las dos Coreas para que pueda protegerlo correctamente. Como el profesor Ke Chung Kim, de la universidad del estado de Penn y presidente del foro de la zona desmilitarizada: “Nosotros deberíamos tener el Norte y los gobiernos surcoreanos conservar este área a largo plazo”, dice.

Naciones Unidas apoya la idea y el ministerio de Medio Ambiente de Corea del Sur ha pedido a Corea del Norte la potestad del lugar. Pero Corea del Norte no ha respondido.

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Al hilo de las reintroducciones en el Pirineo, ya recopiladas por aquí en varias ocasiones:

La Vanguardia. BIODIVERSIDAD.

CARLES MATAMOROS - 02/05/2006
Barcelona

Mil turistas por oso: Un estudio avala que la introducción de estos plantígrados en el Pirineo favorecería el turismo

Depana y la Fundació Territori i Paisatge ponen Asturias como ejemplo del efecto beneficioso del oso

Ver a un oso pardo en libertad no es fácil, pero cada día son más los que lo intentan. El éxito del parque natural de Somiedo (Asturias) es un buen ejemplo de ello. Pese a la timidez de estos plantígrados, más de 130.000 turistas se acercan cada año a este centro, situado en una zona en la que se estima que viven entre 120 y 130 ejemplares. O sea, que tocan a mil turistas por cada plantígrado de la región. Sólo hay 1.500 plazas de alojamiento, pero el oso se ha convertido en un reclamo turístico de primer orden y las visitas no cesan.

En el Pirineo, las cosas no tendrían por qué ser diferentes. Oal menos eso creen la organización ecologista Depana y la Fundació Territori i Paisatge, de Caixa Catalunya, responsables de la elaboración de un estudio que avala el valor del oso pardo como atractivo turístico y dinamizador económico del territorio a partir de la experiencia de otras áreas montañosas con mayor presencia de esta especie de plantígrados.

Sin embargo, el panorama pirenaico no es tan positivo. Sólo viven en la región entre 15 y 18 de estos plantígrados y la reintroducción de cinco nuevos osos procedentes de Eslovenia está levantado ampollas. Grupos de pastores se resisten a su llegada y no ven las ventajas que comporta un animal salvaje que pone en peligro a su rebaño. Pero las tiene, según este informe, que demuestra que el ecoturismo ha ido ganando terreno con el paso de los años y que los territorios donde habita la especie son muy apreciados por los visitantes. Para muestra, un botón.

El parque natural de Adamello Brenta (Italia) incrementó en más de un 60% el número de visitas tras la reintroducción de diez osos entre 1999 y el 2002, y contó con un total de 270.000 turistas el pasado año.

Aunque si se quiere hacer algo parecido en los Pirineos, se debe solucionar primero el impacto sobre la ganadería. “Los pastores no tienen que vivir con miedo”, recalcó Jordi Sargatal, director de la Fundació Territori i Paisatge de Caixa Catalunya. Para él, la solución pasa por la economía, por “pagarles pronto” las pérdidas de ganado y ofrecerles además un “pastor auxiliar” para que vigile el rebaño.

Se debe “cambiar el chip”, prosiguió Sargatal, y aceptar que si una oveja es devorada por un oso, “no cambia nada para el pastor”, que sigue cobrando a pesar de la pérdida del animal. Mientras, el resto de la población local no parece excesivamente preocupado por la reintroducción de más ejemplares de esta especie de plantígrados y un 77% de los encuestados en Francia se muestra a favor de que ésta se produzca en la cordillera Pirenaica. Ahora bien, el hecho es que las últimas liberaciones se han tenido que llevar a cabo de noche, debido a la manifiesta oposición de grupos organizados de ganaderos del sur francés.

Sea como fuere, todos los cambios requieren su tiempo. Los encargados del estudio trabajan a largo plazo y confían en que en el año 2015 vivan en el Pirineo unos cien osos pardos que puedan reportar grandes beneficios a los ciudadanos de la zona. No se debe olvidar que estos plantígrados en peligro de extinción no han representado históricamente un peligro para el ser humano y difícilmente se dejan ver durante el día. “En Eslovenia y Rumanía conviven con ellos, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?”, concluyó Sargatal.

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Un oso panda gigante, devuelto a la selva por primera vez en China

LA VANGUARDIA - 03/05/2006

Un oso panda gigante fue devuelto esta semana a su hábitat natural por primera vez en China. El ejemplar, de cuatro años y bautizado Xiang Xiang (buenos augurios), fue liberado por expertos del Centro de Investigación de Osos Pandas Gigantes de Wolong, situado en la provincia de Sycchuan, en el sudoeste de China, según informó la agencia de noticias Xinhua. Para que los expertos puedan seguir atentamente su evolución, el animal lleva instalado un collar con un aparato GPS. El ejemplar escogido pesa 80 kilos y mide 1,1 metros, y nació en el centro de investigación de Wolong en el 2001 y ha pasado los últimos tres años en un recinto especial de entrenamiento preparándose para vivir en su hábitat natural.

El director del centro de Wolong, Zhang Hemin, aseguró que Xiang Xiang ha aprendido a buscar comida, a marcar su territorio y a repeler a los intrusos, además de adquirir destrezas defensivas como aullar y morder. El panda gigante es una de las especies en mayor peligro de extinción del planeta, ya que, en la actualidad, apenas viven unos 1.600 ejemplares en libertad, mientras que otros 180 se encuentran en cautiverio. La especie está amenazada por la pérdida de su hábitat, la caza y una baja tasa de reproducción.

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