ELPAIS.es - Sociedad - 10-05-2006 Un santuario animal en la tierra de nadie que separa las dos Coreas
Corea del Sur pide al Norte la potestad de la zona para poder preservar el lugar
Al oír la marcha de un camión de las tropas surcoreanas, una familia de jabalíes se acerca a la base militar en busca de un tentempié de media tarde. Justo un poco más abajo, un ciervo bebe en un lago rodeado de un bosque punteado de minas. Se trata de la zona desmilitarizada que media entre las dos Coreas desde el final de la guerra que las separó, en 1953. En este tiempo, el lugar se ha convertido en un santuario donde flora y fauna crecen y se reproducen a su antojo. Pero la relajación de la tensión entre los dos países, enfrentados desde la Guerra Fría, podría poner en peligro el lugar. Con el acceso prohibido a la población civil durante más de 50 años, el lugar que separa a los 2 millones de soldados de las dos Coreas es, probablemente, la frontera más acorazada del mundo. Estas circunstancias la han convertido en un hogar propicio, aunque no completamente exento de peligros, para los animales.
“Es fácil ver gatos salvajes y verracos por aquí. A veces, yo veo tejones, comadrejas y alces” dice el sargento surcoreano Lee Jae-ho, encargado de la 21 División de Infantería, que patrulla la zona. “Pero por culpa de los campos de minas, también es frecuente ver algunos animales con las piernas rotas y otras heridas”.
Este lugar fue alguna vez un espacio sembrado de granjas y pueblos, de 241 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho. Pero eso quedó atrás hace ya mucho tiempo. Ahora, además de los animales, no se pueden encontrar más que minas, puestos fronterizos y búnkeres.
Rodeado de altas montañas, tierras bajas y pantanos, posee la biología más rica de toda la península coreana, según los científicos. Cientos de especies de aves pasan el invierno aquí, algunas de ellas en peligro de extinción. Además, se pueden contar más de cincuenta tipos de mamíferos, incluyendo el raro oso asiático negro, el leopardo de Amur e incluso el tigre siberiano. Complementan el ecosistema más de 1.000 especies de plantas diferentes.
Por eso, los conservacionistas andan preocupados sobre los efectos que podría tener la relajación de las tensiones entre los dos países sobre el lugar: El aumento de la agricultura y la población. Algunos científicos defienden que esta tierra de nadie pase a formar parte del territorio de alguna de las dos Coreas para que pueda protegerlo correctamente. Como el profesor Ke Chung Kim, de la universidad del estado de Penn y presidente del foro de la zona desmilitarizada: “Nosotros deberíamos tener el Norte y los gobiernos surcoreanos conservar este área a largo plazo”, dice.
Naciones Unidas apoya la idea y el ministerio de Medio Ambiente de Corea del Sur ha pedido a Corea del Norte la potestad del lugar. Pero Corea del Norte no ha respondido.
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Al hilo de las reintroducciones en el Pirineo, ya recopiladas por aquí en varias ocasiones:
La Vanguardia. BIODIVERSIDAD.
CARLES MATAMOROS - 02/05/2006
Barcelona
Mil turistas por oso: Un estudio avala que la introducción de estos plantígrados en el Pirineo favorecería el turismo
Depana y la Fundació Territori i Paisatge ponen Asturias como ejemplo del efecto beneficioso del oso
Ver a un oso pardo en libertad no es fácil, pero cada día son más los que lo intentan. El éxito del parque natural de Somiedo (Asturias) es un buen ejemplo de ello. Pese a la timidez de estos plantígrados, más de 130.000 turistas se acercan cada año a este centro, situado en una zona en la que se estima que viven entre 120 y 130 ejemplares. O sea, que tocan a mil turistas por cada plantígrado de la región. Sólo hay 1.500 plazas de alojamiento, pero el oso se ha convertido en un reclamo turístico de primer orden y las visitas no cesan.
En el Pirineo, las cosas no tendrían por qué ser diferentes. Oal menos eso creen la organización ecologista Depana y la Fundació Territori i Paisatge, de Caixa Catalunya, responsables de la elaboración de un estudio que avala el valor del oso pardo como atractivo turístico y dinamizador económico del territorio a partir de la experiencia de otras áreas montañosas con mayor presencia de esta especie de plantígrados.
Sin embargo, el panorama pirenaico no es tan positivo. Sólo viven en la región entre 15 y 18 de estos plantígrados y la reintroducción de cinco nuevos osos procedentes de Eslovenia está levantado ampollas. Grupos de pastores se resisten a su llegada y no ven las ventajas que comporta un animal salvaje que pone en peligro a su rebaño. Pero las tiene, según este informe, que demuestra que el ecoturismo ha ido ganando terreno con el paso de los años y que los territorios donde habita la especie son muy apreciados por los visitantes. Para muestra, un botón.
El parque natural de Adamello Brenta (Italia) incrementó en más de un 60% el número de visitas tras la reintroducción de diez osos entre 1999 y el 2002, y contó con un total de 270.000 turistas el pasado año.
Aunque si se quiere hacer algo parecido en los Pirineos, se debe solucionar primero el impacto sobre la ganadería. “Los pastores no tienen que vivir con miedo”, recalcó Jordi Sargatal, director de la Fundació Territori i Paisatge de Caixa Catalunya. Para él, la solución pasa por la economía, por “pagarles pronto” las pérdidas de ganado y ofrecerles además un “pastor auxiliar” para que vigile el rebaño.
Se debe “cambiar el chip”, prosiguió Sargatal, y aceptar que si una oveja es devorada por un oso, “no cambia nada para el pastor”, que sigue cobrando a pesar de la pérdida del animal. Mientras, el resto de la población local no parece excesivamente preocupado por la reintroducción de más ejemplares de esta especie de plantígrados y un 77% de los encuestados en Francia se muestra a favor de que ésta se produzca en la cordillera Pirenaica. Ahora bien, el hecho es que las últimas liberaciones se han tenido que llevar a cabo de noche, debido a la manifiesta oposición de grupos organizados de ganaderos del sur francés.
Sea como fuere, todos los cambios requieren su tiempo. Los encargados del estudio trabajan a largo plazo y confían en que en el año 2015 vivan en el Pirineo unos cien osos pardos que puedan reportar grandes beneficios a los ciudadanos de la zona. No se debe olvidar que estos plantígrados en peligro de extinción no han representado históricamente un peligro para el ser humano y difícilmente se dejan ver durante el día. “En Eslovenia y Rumanía conviven con ellos, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?”, concluyó Sargatal.
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Un oso panda gigante, devuelto a la selva por primera vez en China
LA VANGUARDIA - 03/05/2006
Un oso panda gigante fue devuelto esta semana a su hábitat natural por primera vez en China. El ejemplar, de cuatro años y bautizado Xiang Xiang (buenos augurios), fue liberado por expertos del Centro de Investigación de Osos Pandas Gigantes de Wolong, situado en la provincia de Sycchuan, en el sudoeste de China, según informó la agencia de noticias Xinhua. Para que los expertos puedan seguir atentamente su evolución, el animal lleva instalado un collar con un aparato GPS. El ejemplar escogido pesa 80 kilos y mide 1,1 metros, y nació en el centro de investigación de Wolong en el 2001 y ha pasado los últimos tres años en un recinto especial de entrenamiento preparándose para vivir en su hábitat natural.
El director del centro de Wolong, Zhang Hemin, aseguró que Xiang Xiang ha aprendido a buscar comida, a marcar su territorio y a repeler a los intrusos, además de adquirir destrezas defensivas como aullar y morder. El panda gigante es una de las especies en mayor peligro de extinción del planeta, ya que, en la actualidad, apenas viven unos 1.600 ejemplares en libertad, mientras que otros 180 se encuentran en cautiverio. La especie está amenazada por la pérdida de su hábitat, la caza y una baja tasa de reproducción.