Reservoir Dogs

28 Octubre, 2004

Vivisección

Archivado en: inhumanadas — mad @ 8:06 pm

Monkey_1 Todos somos víctimas de la vivisección y a todos nos concierne su abolición y erradicación.

La palabra vivisección, del latín “vivus” (vivo) y “secare” (cortar), describe todas las torturas imaginables que sufren millones de animales -por lucro, curiosidad o ignorancia- en experimentos pseudocientíficos, carentes de fiabilidad y rigor científico, realizados en los miles de laboratorios de todo el mundo que forman parte del lucrativo negocio de las industrias médicas, farmacéuticas, veterinarias, laboratorios de toxicología y cosmética, y universidades o centros de enseñanza donde -a puerta cerrada- científicos, cirujanos, químicos, psicólogos, veterinarios, y sus equipos de técnicos, asistentes y estudiantes, practican la vivisección o disección de animales al margen de la opinión pública, perpetrando -supuestamente en nombre de la ciencia, la salud, o la educación- un holocausto de increíbles proporciones.
Cada día, año tras año, cientos de millones de animales de todas las especies: ratas, ratones, gatos, perros, conejos, cerdos, cabras, ovejas, carneros, vacas, caballos, aves, pájaros, peces, primates, etc., sufren repetidamente hasta la muerte todo tipo de torturas físicas y psicológicas para determinar la supuesta inocuidad o toxicidad de nuevos productos comerciales o farmacéuticos, o simplemente para comprobar el poder letal de nuevas armas de destrucción, siendo utilizados como “modelos” en crueles e inútiles experimentos que no aportan soluciones a nuestros problemas, porque los resultados obtenidos no son científicamente extrapolables al ser humano. Gato
Someter animales sanos a operaciones que no necesitan o criar animales con enfermedades “a la carta” para utilizarlos como “modelos” específicos para tratar de aportar soluciones a nuestros problemas de salud -aparte de una atrocidad moral- es una aberración fraudulenta -médica y científica-, porque las reacciones a los fármacos y las enfermedades o traumas inducidos violenta y artificialmente a animales de otras especies son distintas y no guardan relación con las enfermedades que se desarrollan espontáneamente en el ser humano. La práctica de la vivisección hace posible la proliferación de medicamentos y de otros productos porque son una coartada legal que permite dar una falsa sensación de seguridad al usuario, que ignora que los “nuevos” fármacos y productos de cosmética y consumo general -obtenidos para reemplazar a los que van siendo retirados cuando se manifiestan los daños o “efectos secundarios” que producen- a veces se comercializan a pesar de producir cánceres y tumores en los animales, por la falta de fiabilidad de tales experimentos.

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Más artículos sobre vivisección aquí y aquí

Muestra fotográfica aquí (no por cerrar los ojos dejará de suceder)

26 Octubre, 2004

Rocco y sus hermanos, los perros de mi vida

Archivado en: Amores perros — mad @ 5:14 pm

Debía ser el año 1980 cuando conocí a Rocco. Era una niña y no recuerdo bien demasiadas cosas de entonces, pero a Rocco no he podido olvidarlo… Rocco era pequeño, muy pequeño y tenía la cara más dulce del mundo. Era mi perro enmascarado, mi juguete, mi compañero. Recuerdo que las primeras semanas, por las mañanas, lo metía dentro una caja de mimbre y lo llevaba a casa de mi abuela y que por las tardes –al salir de la escuela- lo recogía y hacíamos el camino inverso.

Rocco era una bolita blanca dentro mis patucos, un trasto, una dulzura que me daba besos. Yo fui su niña y su juguete. Me recibía contento siempre. Y durmió conmigo la noche antes de ir a mis primeras colonias, ya me estaba añorando… Pero Rocco se fue demasiado pronto. El primer verano murió atropellado en la NII. Aquella fue la primera vez que supe que mi padre también lloraba…

De Rocco conservo una sola foto y hoy me doy cuenta de que volvió a mí años más tarde con Luna

Al año siguiente apareció Drac en mi vida. Apareció para quedarse durante el resto de mi infancia y de mi adolescencia. Drac murió el 23 de septiembre de 1997, unos días antes de poder cumplir 16 años. Así que tuvo tiempo de amarme mucho y de ensañarme más.

Mi negro, mi “rapatundas”, mi “toleirán”, mi niño, mi viejo, mi gruñón, mi mimado y mi adorado Drac. El perro de mi vida. Me censuró siempre los amoríos erróneos, sólo lo aprobó a uno. Sabía lo que hacía, tantos años después él sigue siendo “el imposible olvido de un alma sin tara”.

“Foc es lo que sale de la boca del Drac…”

“Describir a un perro es difícil, describir a Drac es imposible y a la vez inútil”. Lo añoré, lo añoro y lo añoraré siempre. Fui la niña de su vida, la niña de sus ojos. Lo abandoné cuando dejé de vivir con mis padres, cuando más me necesitaba, cuando las canas ya lo habían transformado en un perro gris, cuando se deshacía por dentro lenta e inexorablemente. No sé si me lo perdonó alguna vez. Apareció en su mirada un velo triste, una tenue decepción aunque sin amargura.

La última tarde de su vida aguanté las lágrimas todo lo que supe. Merecía una despedida digna, sin tristezas ni lamentos. Y él también estaba allí, no podía ser de otra manera. Los dos juntos le acompañamos hasta el final, en su tránsito definitivo al Cielo. Se consumió rápidamente, se fue… Y lloré, y lloré, y lloré… como estoy llorando ahora.

Semanas después volvía Rocco el enmascarado, algo cambiado pero con la misma ternura de su niñez… llegó Luna.

Allí estaba mi niña, en aquel escaparate absurdo. Sola y atemorizada, tumbada, esperándome. Fue amor a primera vista. En unos minutos estábamos ambas camino de mi casa.

Sus orejas eran su zancadilla y caía una y otra vez, torpe y divertida. Mi perra, Su perra, la primera hembra de nuestras vidas. La perra más mimosa que pueda existir, la más tozuda y la más lista. La que sufrió el castigo por nosotros, la que no olvida que parecíamos felices. La que tiene un corazón pintado en su lomo, la paticorta y la orejuda, la bonita y deliciosa Luna. Mi Niña querida, su fiel compañera.

Y cuando aún no había tenido tiempo de entender que Luna ya no vivía conmigo, que Nikopol se había ido con ella para siempre, encontré a Dària, la Mercedaria. Corría alocada, asustada por Portal de l’Àngel. Era la noche del 23 de septiembre de 2000 y ella era como una aparición. Como si el Cielo hubiera enviado de vuelta a Drac, me apresuré a detenerla, a intentar calmarla.

Aquella primera noche, mi perra sin nombre no pudo dormir y yo tampoco. Nos vigilamos mutuamente, nos tanteamos, éramos dos desconocidas, perdidas y solas. Y una noche, poco después, tropezamos con sus dueños, con su madre, con su hermano… Se fue Dària y volvió Marmota. Se fue la perra rescatada y volvió la perra regalada. Mi superviviente, mi okupa, mi insegura e inocente Marmota fue su regalo generoso.

Algunas veces, mis niñas se juntan, juegan y me miman. Luna es muy lista y ha comprendido, y Marmota sabe mejor que nadie que los corazones tienen capacidad suficiente para todos nosotros… Cuando las veo juntas sé que todo está en orden.

Lástima no poder reunirlos a todos: Rocco y sus hermanos… los perros de mi vida.

La Aurora, 14 de febrero de 2004

Hoy debería añadir a mi querido Napoleón, el primer perro encerrado de mi vida

25 Octubre, 2004

El Rey Impresentable

Archivado en: Hiriendo (in)sensibilidades — mad @ 8:00 pm

LA VOZ DE GALICIA - 21 DE OCTUBRE DE 2004

El Congreso rechaza tramitar una pregunta sobre la cacería del Rey en Rumanía

La Mesa del Congreso de los Diputados rechazó ayer admitir a trámite cuatro bloques de preguntas al Gobierno sobre una cacería de osos en la que participó el Rey en Rumanía los días 9 y 10 de este mes, por considerar que no es competencia del Ejecutivo responder sobre este asunto. Así lo explicaron fuentes parlamentarias, en referencia a las cuestiones que el diputado de Esquerra Republicana, Joan Tardá, presentó el pasado viernes en el registro de la Cámara Baja, y que esta formación ha anunciado que volverá a presentar con la esperanza de que la Mesa reconsidere su decisión.

ERC preguntaba, entre otras cuestiones, si el Gobierno tiene constancia de la cacería, si es cierto que en ella se mataron nueve osos, dos de ellos gestantes, y si el Rey abatió a cuatro o cinco de ellos «como indica el alcalde de la comuna -cercana a los bosques- de Batani y la prensa rumana». También querían saber si es cierto que el tipo de osos cazados pertenecen a una especie protegida y si la visita fue privada.

El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Puigcercós, aseguró en rueda de prensa que, tratándose de una especie en extinción, «parece poco recomendable y poco presentable que el jefe del Estado se vaya a Rumanía y lleve a cabo una cacería» de estos animales.

Las autoridades rumanas cifran en unos 6.000 ejemplares la población actual de osos, una cifra que estiman excesiva para una correcta conservación, de ahí que sitúen en unos 4.000 ejemplares la óptima.

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