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La Muralla

22 Mayo 2006

Aquí estoy

Publicado por muralla y archivado en: En blanco y negro.

S.Salgado

Corre el año 1999…

Aquí estoy, en el campo de refugiados de Kukes, Albania.

Lejos de mi casa, lejos de la esperanza e incluso lejos de la caridad humana…

En los últimos días de mi vida, el cielo, no sé por qué, se ha vuelto contra mí y el dolor y la soledad son mi única posesión, mi más real compañía.

Cuando cuerpo y alma ansían la caricia del consuelo yo he perdido hijos, hogar y patria.

¿Qué más puedo perder?

Mi árbol no da sombra y los fantasmas de sus ramas tejieron alhambradas en las que no sabe posarse la paloma de la paz.

Desolación y piedras me rodean.

Todo, restos del naufragio en los que el hombre perdió su misericordia y ahogó su bondad.

Ese es el bosque que me arrulla con el silbido del viento de la guerra.

Como premio a mi vida: una manta…

Una manta que me envuelve pero que no me protege del hielo de la Humanidad.

Miradme bien y no me olvidéis…

No me olvidéis, porque puedo ser el espejo en que ninguno de vosotros se quisiera mirar…

Foto de S. Salgado

7 Marzo 2006

La mujer trabajadora

Publicado por muralla y archivado en: En blanco y negro.

Los ojos de los pobres

Mañana, el primer mundo, celebra el Dia de la mujer trabajadora, y me siento orgullosa de pertenecer a ese grupo.

Agradezco a la vida y a esos cientos de mujeres que dejaron sangre, sudor y lágrimas en la lucha por el voto, la igualdad y otros derechos, la independencia y libertad de que disfruto.

Pero no quiero olvidar a las miles y miles de mujeres que, en ese tercer mundo de la pobreza, luchan denodadamente y en silencio, por sus hijos y la supervivencia.

No quiero ni puedo olvidarlas, porque ellas fueron y son la sal de la tierra, las que la nutren con su valor y esfuerzo, las que la peinan y hacen que se vislumbre un cielo.

Para ellas, y para esta fotografía escribió Pere Casaldàliga:

    La tierra te lleva,
    tú llevas la tierra.
    Ella y tú sois tierra.
    Mujer encorvada,
    de sombra pequeña,
    ¿a dónde te lleva
    la tierra,
    a dónde la llevas?

Si escucháis atentamente, oiréis que le responde:

“La llevo a dónde uno de los míos la necesite, para convertirla en plato o en trigo, en choza que nos proteja o en sudario que nos cubra…
La llevo, si hace falta, … hasta la luna”.

21 Febrero 2006

Mírame

Publicado por muralla y archivado en: En blanco y negro.

S. Salgado

Mírame.
Cabalgo el dulce cuerpo de mi madre y no añoro ninguna otra cuna.
Me perfuman las hierbas que me rozan y el aroma maternal de su piel morena.
Estamos contentos.
Ella, porque volvió del exilio y la soledad de sus campamentos, yo, porque con ella inauguro un mundo nuevo lleno de sueños y esperanzas.
Su cuerpo se inclina hacia la tierra y, si hace falta, la regará con la leche de ese seno que me alimenta y me atrapa.
Mi cara reposa sobre el terciopelo de su espalda y mi oído escucha la sinfonía imparable de su joven corazón.
Yo soy su primera semilla germinada.
Ella es mi mundo y mi sonrisa.
Vuelve a mirarme…
Y descubre que somos la viva estampa de la esperanza sobre la madre Tierra…

Imagen de S. Salgado, de su serie Éxodos, tomada en la provincia de Zambeze, Mozambique, en el año 1994.

12 Enero 2006

Regalo de Reyes

Publicado por muralla y archivado en: En blanco y negro.

La abuela cosida al árbol
ya dio mucha flor y fruto
y cobijó muchos pájaros.

Pere Casaldàliga*

Cosida al árbol.
Líneas simétricas recorren piel y corteza.
Manchas del árbol se miran en el espejo de su pañuelo…

Dio mucha flor y fruto.
Puede adivinarse en la línea de su mano,
en los recuerdos que florecen sus ojos,
en su boca cerrada que evita quejarse,
en el juvenil atuendo que su fuerza embellece,
en el tronco del árbol que la respalda…

Cobijó en su seno, en sus manos, en su corazón y regazo.

Irguió su copa para darles sombra, primero,
para que pudieran volar, después…

Amó y cobijó.
Sembró y lloró.

Ahora espera.
El eterno cobijo,
nutrir la tierra,
subir por el árbol y florecer.
Marmi

*Del libro titulado Los ojos de los pobres, que los Reyes Magos me dejaron en casa de Mad.
Está lleno de hermosísimas y estremecedoras imágenes en blanco y negro, aderezadas con versos salidos de un corazón que ama y consuela la pobreza.

Sus autores son: Joan Guerrero, de las fotografías, y Pere Casaldàliga, de los poemas.

El fotógrafo, un enamorado de América latina y gran admirador de Pere, consiguió hacerle llegar su obra y recordarle que su vocación natural es ser poeta.

Pere Casaldàliga, después de una vida comprometida y entregada a las causas de los pobres de aquel continente, jubilado pero no callado, sigue respirando y espirando poemas junto al río Araguaia.