Dónde estáis, palabras?
Las palabras me evaden.
Corren. Huyen de mí.
Sentada frente al ordenador,
impotente, miro la pantalla como si alguien compasivo
habitara dentro y pudiese ayudarme.
Por días he navegado ríos de imágenes e ideas sugerentes
Pienso: Ya lo tengo. Ahora sí podré escribir la obra que he
esperado de mí.
Pero los dedos vacilan ante las teclas
y la melodía no surge. Agonizo embrocada sobre la tarde.
Gioconda Belli
