O cruceiro da carballeira

Siempre que se acercaba a aquel lugar sentía en su alma todo el embrujo y el misterio que a lo largo de su vida había oído contar que le rodeaba.
Un cruce de caminos, en las cuatro direcciones de los vientos, había marcado su origen.
En sus raices de piedra se asentaban y dormían el sueño eterno algún que otro cadáver de suicida y seres muertos antes de nacer.
Personajes todos ellos que la santa madre iglesia creyó no merecían descansar en el camposanto.
La frondosidad de los carballos que le rodeaban tamizaba la luz y la filtraba como de una catedral gótica se tratara.
La humedad inundaba el aire de olores penetrantes y distintos, entre los que predominaba el de los helechos mezclado con el de la tierra húmeda, generosa y avara a un tiempo.
Le gustaba sentarse en el banco de piedra y contemplar aquella hermosísima obra maestra salida de las manos anónimas de un viejo cantero.
A un lado, un Cristo crucificado con una reverencial cara de dolor, le mira implorante, mientras al otro, una hermosa Piedad sostiene en su regazo el dolor del Hijo en todo su desamparo.
Hasta aquí, nada nuevo, nada extraordinario, lo distingue de los miles y miles de cruceiros que pueblan tierras gallegas; sin embargo ella se siente atraída por aquel en especial y aún tiene que descubrir el por qué.
Hoy, día de difuntos, llegó hasta allí cargada con un ramo de crisantemos recién cogidos de la huerta que aún cultiva la abuela.
Son un viejo presente que, desde que tiene memoria, vio como los suyos depositaban a los pies de la piedra, en recuerdo a los seres olvidados que allí duermen.
A lo largo de su vida escuchó muchas historias y leyendas en torno a aquel lugar, pero, no obstante, el miedo nunca anidó en su corazón, quizás porque allí nunca se sintió sola.
Siempre se notó protegida y acompañada por algo etéreo y especial al que nunca supo ponerle nombre.
Depositó las flores en el suelo y una brisa suave como el revuelo de unas mariposas le rozó la cara.
Fue algo tan suave y tierno que le hizo sonreir.
Se sorprendió al notar el bailoteo de las hojas de los árboles que brillaron por un momento como si en cada una de ellas se hubiera encendido una luciérnaga.
Se movieron las ramas agitadas por invisibles manos y produjeron un eco de risas infantiles que se extendió por todo el bosque.
En la lejanía, docenas de campanas repicaron a gloria y sobre el claro del cruceiro una nube descargó un orballo que llenó de gotas de rocío el ramo de crisantemos.
Pasó las manos por el pelo y recogió de él minúsculas gotas como diamantes que, con inmenso placer, extendió por su cara.
Volvió a sonreir. Miró el cruceiro con ojos nuevos y sintió en toda su piel aquel regalo.

Me ha encantado… gracias!
Comentario por scape95 — 2 Noviembre 2005 @ 11:35 pm
¿Donde mejor?
Me acerco
umbría
silencio
no, un jilguero
Me entrego
el sol mece las sombras
Miro lejos
y veo dentro
La brisa susurra
un nombre, tu nombre
Comentario por Turulato — 2 Noviembre 2005 @ 11:38 pm
Marmi, paso a dejarte besos y un abrazote. Tengo muchas ganas de volver a pasearme por acá con calma. ¿Será que tienes completa la historia de la Casilda que me la puedas mandar por correo? Sigo sin luz, pero bien. Gracias
Comentario por Oda — 3 Noviembre 2005 @ 12:05 am
linda re-creación de esas tradiciones que aun perduran, un abrazo grande
Comentario por felipe — 3 Noviembre 2005 @ 1:35 am
Donde descansan los cuerpos, descansan las almas.
Comentario por iluku — 3 Noviembre 2005 @ 1:49 am
Precioso. Casi podria oler la salvia de esos arboles. Ojalá el lugar no haya perdido su magia, suelen hacerlo cuando crecemos.
Me gustó mucho tu relato.
UN beso
Comentario por Andaya — 3 Noviembre 2005 @ 8:24 am
Ummm hermosa atmósfera.
Qué la magia se apodere de las pieles.
abrazos
Comentario por toshiro — 3 Noviembre 2005 @ 10:03 am
… llevar crisantemos al recuerdo de los seres olvidados…
Me encanta cómo describes siempre las sensaciones que depara la naturaleza si somos capaces de absorberla con todos los sentidos.
Un besazo
Comentario por almena — 3 Noviembre 2005 @ 11:02 am
Es precioso el relato, un beso.
Comentario por llorona — 3 Noviembre 2005 @ 12:48 pm
Muy bonito, Carmiña. Bicos.
Comentario por peke — 3 Noviembre 2005 @ 1:47 pm
Es precioso queridiña, lindo lindo… muy tierno y además emocionante, porque te llena de la presencia que estimas. Besos y abrazos. Te quiero mucho
Comentario por mirada — 3 Noviembre 2005 @ 3:51 pm
Delicioso, logras que al leerlo se sienta el misterio, la dulzura y esa magia que tienen esos cruceiros y que muchas veces pasan desapercibidos por no sentarse sin prisas a sus pies.
Un abrazo
Comentario por Leodegundia — 3 Noviembre 2005 @ 4:47 pm
¡Madre mía! qué capacidad descriptiva (y narrativa) mientras lo leía podía estar ahí, incluso sintiendo el peso de los huesos y los recuerdos…
Muy bueno.
Comentario por Bito — 3 Noviembre 2005 @ 6:29 pm
…..Los carballos no pudieron evitar orballar sus lágrimas sobre los crisantemos. Ellos conocían toda la historia que tu protagonista sin nombre solo conseguía entrever…..
Besos de la nueva cosecha
Egonauta
Comentario por Egonauta — 3 Noviembre 2005 @ 8:09 pm
Siempre me parecieron mágicos los cruceiros y tú con tu relato acabas de confirmarmelo.
Cada vez que te leo algo sobre tu tierra, las ganas de volver se me multiplican.
Un abrazo Carmiña.
Comentario por Trini — 3 Noviembre 2005 @ 8:23 pm
Scape95: Gracias, queridiño.
Bicos. Muralla
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:24 pm
Turulato: Gracias por el precioso regalo que me has dejado.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:25 pm
Oda: La mayor alegría es saber que estás bien. Lo demás ya llegará…
Ya te envié lo que me pides.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:27 pm
Un bonito relato para un día tan triste. Si no fuera por la poesía…
Comentario por Ana* — 3 Noviembre 2005 @ 8:27 pm
Felipe: Mis recuerdos están llenos de muchas tradiciones de mi vieja Galicia, y más en todo lo relacionado con los difuntos…
Bicos, Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:28 pm
Iluku: Pues a mí me gustaría reposar en cuerpo y alma en la savia de un carballo…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:30 pm
Andaya: Ojalá se conserve siempre con la belleza que tiene en mi memoria y muchos otros ojos puedan sentirla y disfrutarla…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:32 pm
Toshiro:La magia siempre debería formar parte de la vida…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:51 pm
Almena: En Galicia la tierra se apodera de ti y el culto a los difuntos o ánimas está impreso en las almas…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:53 pm
Llorona: Gracias, boniquiña y bicos a mis niñas.
Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:54 pm
Peke: Muitas graciñas.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:55 pm
Mirada: Eu tamén te quero, miña ruliña.
Bicos. Marmi.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 8:56 pm
Leodegundia: Efectivamente, los cruceiros tienen algo especial, mágico, sobrenatural, y si el enclave es como el del cuadro de Castelao, la fuerza que lo envuelve es más grande todavía…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 9:08 pm
Bito: Gracias, amigo. Me alegro de que te haya gustado.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 9:09 pm
Egonauta: Me alegra infinito tu visita.
Sí, árboles tan hermosos suelen conocer los secretos de la vida…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 9:12 pm
Trini: Hecho, queridiña. El verano próximo nos damos el gran abrazo en mi tierra…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 9:13 pm
Ana*: La poesía nos arrulla el vivir…
Bicos, queridiña. Muralla.
Comentario por muralla — 3 Noviembre 2005 @ 9:14 pm
En los caminos, donde hay cruces o cruceros, siempre hay historias que están esperando que alguien como tú las despierte y las haga volar ante nuestros ojos..
Unha aperta
Comentario por pepe penas — 4 Noviembre 2005 @ 1:13 am
Morriña y más morriña…
Comentario por mad — 4 Noviembre 2005 @ 11:28 am
Hacer algo por los olvidados, hacer cosas que parecen carentes de sentido… y sí, esas cosas te llenan de gotitas brillantes, como diamantes que uno puede desparramarse por la cara. Me gustó mucho lo que escribiste. Saludos, un beso.
Comentario por reuben — 4 Noviembre 2005 @ 6:38 pm
bonito relato
Besos, amiga
Comentario por odyseo — 4 Noviembre 2005 @ 6:46 pm
Un relato impresionable, muy acorde con los días que celebramos, sensible, hondo, muy bonito. Siempre me gustaron mucho los cruceiros, aquí en Santander han puesto uno los gallegos de la ciudad para acordarse de su tierra creo yo, me quedo mirándolo cuando paso al lado, creo que transporta, y si lo hace conmigo, me imagino qué hace con tus paisanos, otra cosa de la que me acuerdo cuando le miro es que lo inauguró Fraga, y entonces se me va el encanto.
Un beso
Comentario por Chusbg — 4 Noviembre 2005 @ 6:51 pm
Esos espacios llenos de misterios a veces hablan sobre uno mismo.
Precioso!
Comentario por alma — 5 Noviembre 2005 @ 11:39 am
Me gustó mucho Muralla, sobre todo la alusión a los cruces de cáminos. Para muchas de las más conocidas culturas antiguas, los cruces de caminos tienen un matiz negativo, casi nefasto. Los índios precolombinos los evitaban y situaban en ellos palos con calaveras para ahuyentar a los malos espíritus..
Un abrazo
Comentario por caboblanco — 5 Noviembre 2005 @ 11:53 am
Sí, hay lugares que nos impregnan de paz, de armonía, como si una mano invisibles nos acariciara el alma… ¡precioso!
Muchos besos Muralla.
Comentario por kuan — 5 Noviembre 2005 @ 11:56 am
jo, leyéndote me entran ganas de visitar la huerta natal y todo..
Comentario por brocco — 5 Noviembre 2005 @ 6:56 pm
Por un instante he estado en un lugar magico, verde y vivo. Sin miedo, calmada y en paz. Esto ha producido tu historia. Muchas gracias!
Comentario por lydia — 6 Noviembre 2005 @ 1:01 am
Precioso día de difuntos, esto sí es honrar a los muertos y ellos desde la distancia de tiempos que no volverán devuelven el presente de flores con diamantes de rocío.
Me ha gustado ver el cruceiro de tus manos. Besitos
Comentario por white — 6 Noviembre 2005 @ 5:14 pm
Pepe Penas: Creo que hay tantas historias como cruceiros, que ya es decir…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:01 pm
Mad: Algo consustancial a los gallegos…
Bicos. Marmi.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:02 pm
Reuben: Siempre es un sueño hermoso que una buena acción sea recompensada alguna vez…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:05 pm
Odyseo: Gracia y bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:16 pm
Chusbg: Muy típico del Sr. Fraga el inaugurar todo lo que puede. Hace dos o tres años inauguró en Ézaro una cascada de un río que cae al mar desde el principio de los tiempos…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:24 pm
AlmaTienes razón. Quizás porque en ellos la meditación y el encontrarse a uno mismo es más fácil que en otros lugares menos cargados de energía.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:32 pm
CaboblancoLos cruceiros siempre están en cruces de caminos y son como protección contra todo lo malo…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:43 pm
Kuan: Efectivamente, hay lugares que han ido acumulando magia a lo largo de los siglos y en determinados momentos podemos percibirla…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 7:54 pm
brocco: Pues venga, neniña, a visitar esa huerta, cuanto antes…
Bicos. Muralla
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 8:06 pm
Lydia: Sólo por eso ya mereció la pena escribirlo.
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 8:08 pm
White: En Galicia las ánimas son capaces de todo…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 6 Noviembre 2005 @ 8:10 pm
Siento, como en el tiempo, todo desaparece. Los cruceiros, eses iconos de una cultura, estan como “apolillados” por el paso del tiempo sin que ninguna institución gallega se preste a remediarlo. No podría imaginarme una Galicia sin horreos,sin cruceros, sin hermosos palomares rodeados de camelios, sin petos de ánimas, Sin fuentes de piedra tallada, sin relojes de piedra…y si a esto le añadimos el AVE(maría) con la meseta y Portugal, las autopistas gratis, la posibilidad de que los niños de aldeas como Dorvisou puedan conectarse a internet yyyyyy unos políticos cultos,sensatos y más altos…todos seríamos más guapos.
Perdona Carmiña, me había olvidado que esto era un simple comentario.
Me encanta esa pasión que derrochas. Te quiero.
Comentario por Paco Penas de Dorvisou — 6 Noviembre 2005 @ 10:13 pm
esos cruces de caminos en donde están situados los cruceiros tienen una atmósfera especial que te penetra. Sé de alguno en donde vas andando por el camino y antes de llegar sientes algo distinto, como si pasases una línea invisible.
como vas recopilando, qué a gusto!!
milbeixos.
Comentario por thirthe — 6 Noviembre 2005 @ 10:37 pm
Mis abuelos por parte de madre, nacieron en un pueblo de Asturias pegando a Lugo y tenian mucha influencia de Galicia. Hablaban de los Cruceiroas, de las Meigas, y La SAnta Compaña. Tu escrito me ha recordado esa atmósfera especial que te envolvia, las historias que contaban.
Un besito.
Comentario por rosa — 7 Noviembre 2005 @ 12:39 am
Fasme estremecer. O día de defuntos, para ir levar os ramos ao camposanto, hai que pasar por onda o cruceiro da aldea. Non pouiden evitar pararme, miralo e sentir a tentación de deixar alí polo menos unha das floriñas que levaba. Era unha sensación estraña, sen embargo, non coñezo ningunha lenda nin nada similar en torno a ese cruceiro.
Comentario por caladinha — 8 Noviembre 2005 @ 12:04 pm
Paco Penas Me encanta que te extiendas y después leer tu comentario. Tienes toda la razón, los cruceiros, como muchas otras cosas, están mitad de ellos dejados de la madre de Dios…
Esperemos que las cosas mejoren…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 9 Noviembre 2005 @ 8:09 pm
Thirte No sabes lo que me alegra que me confirmes algo que yo he sentido algunas veces…
Beixos. Muralla.
Comentario por muralla — 10 Noviembre 2005 @ 10:06 am
Rosa: Asturias y Galicia tienen tantas y tantas cosas semejantes. Todas aquellas historias eran increibles…
Bicos. Muralla.
Comentario por muralla — 10 Noviembre 2005 @ 10:09 am
Una historia bellísima, contada con bellísimas palabras (cruceiro, orballo, carballeira…)
Comentario por eya — 13 Marzo 2006 @ 3:16 am