La Muralla » Tiempo de castañas. Cap. XV

La Muralla

29 Octubre 2005

Tiempo de castañas. Cap. XV

Publicado por muralla y archivado en: Casilda y Estrella.

Castaños en Ferrol

Maruxo dormitaba dejándose mecer por el rumor del río que se adivinaba cada vez más fuerte y caudaloso.
Llevaba unos días tranquilo y relajado dedicándose única y exclusivamente a la lectura y los castaños.
Tenía con ellos una especie de juego misterioso y secreto, en el que recorría sus huecos, se escondía y se encontraba.
De vez en cuando un hurra o una carcajada surgía de su pico mientras revoloteaba en torno a la fronda de sus ramas.

-¿Qué te pasa Maruxiño? ¿Con quién juegas y con quién hablas?

-Vaya, mucho presumir de meiga y aún no lo has adivinado…
¿Acaso no lo ves? Juego con las voces que habitan el castaño, les robo los susurros, los suspiros, las risas y las hadas. Las escondo, las acaricio y las retorno como en un bosque encantado.
Sigo la rueda de la vida que marca el otoño y sus castañas.
Algunas veces el río se conjura con ellos y me traiciona, tapa con sus ruídos de piedras y guijarros los rumores de besos y no recuerdo dónde los he dejado… entonces tengo que volver al rincón más oscuro del pasado, a sus huecos y encontrarlos, recogerlos con cariño, soplarlos, consolarlos y retornarlos al presente, para que mañana vuelvan a ser pasado.

-¿Y nunca pierdes nada? ¿ Siempre consigues restaurarlo todo?

-Ya salió la listilla…
Claro que algunas veces pierdo cosas, pero sólo hay que ir al porvenir para encontrarlas.
El otro día perdí el revoletear de una libélula sobre un recodo del río, y sólo tuve que esperar al día siguiente para encontrarlo resonando bajo el puente.
Es sólo cuestión de esperar…Todo acaba pasando por la orilla de la vida.
Todo recorre implacable su camino hacia la muerte.

-Caray, Maruxiño. Hoy estás muy filosófico.

-Non, rapaza. Hoxe estou coma sempre. Eres ti a que me ves con outros ollos…*
A mí me gustan los castaños y a ti te encanta el río. En el fondo nos complementamos. Yo busco la sabiduría encerrada en sus huecos milenarios, tan igual, tan eterna, tan pasado, presente y futuro.
A ti te gusta encontrarla en el fluir del agua, tan diferente en cada momento, en cada instante, que nunca es igual al anterior.

-Sí, tienes razón, me reconozco en las palabras de Gioconda Belli, en Waslala

Era una lástima que cuando se fuera no pudiese llevarse el río anudado a la garganta como una estola de agua.
Le era difícil imaginar la vida sin aquel caudal cuya tumultuosidad o mansedumbre marcaba las estaciones, el decurso del tiempo.
El río era su memoria. Le bastaba fijar los ojos en la corriente oscura que, atrapando el reflejo del sol, se lo llevaba y convertía en un líquido mercurial, para evocar la historia de cuanto la circundaba.
El río era reconfortante, un gran manso animal doméstico, pero también era su criatura mítica: la serpiente con alas verdes sobre cuyo lomo cabalgaría muy pronto cuando al fin saliera a descifrar los acertijos que la rodeaban desde la infancia. ¡Ah! Si tan sólo se dejara montar, ella le pondría bridas y juntos se abrirían paso hacia las tierras del interior.
Se imaginó a horcajadas. Imaginó la sensación de agua entre las piernas; el río sosteniéndola, llevándola; la brisa contra su cara…
El río me ha procurado los paisajes mas hermosos, las horas más reconfortantes, el reposo de la vista y del alma.

-En él duermen mis más tiernos y hermosos sueños de adolescente, mis miedos, mis ansias.
Mi vida transcurre a la orilla de sus meandros, dejándose retrasar por ellos, por su luz que sube y agoniza entre castaños.
Como ves Maruxiño, también en mi vida asoma siempre un castaño…

-Todos somos un poco tu río y mi castaño. Todos guardamos oquedades llenas de telerañas y heridas mal curadas.
Todos colgamos en algún momento de sus ramas como castañas generosas esperando servir de alimento a un cuervo, a una ardilla, a una corneja, a un ser humano y a veces acabamos en el suelo, desmembrados, empezando de nuevo el ciclo de la vida, dejando que sea la madre tierra que besa el agua, la que nos pudra y purifique de nuevo en forma de castaño.

-Pero no olvides, Estrella, que ese ciclo suele durar cientos de años…

-No lo olvido, Maruxiño, y menos hoy, en que me siento más vieja y hueca que el castaño…

-¿Sabes que O Capitán no tardará en venir a visitarnos? Ayer lo vi. Está por estas tierras y tiene cosas que explicarte…

A Estrella se le iluminó la cara…

***************************************************
* No, rapaza. Hoy estoy como siempre. Eres tú la que me ves con otros ojos.

23 Comentarios »

  1. Yo soy un abedul, blanco y esbelto, susurrando con mis hojas sueños y ensoñaciones…
    Hermoso texto, Muralla
    Muchos besos

    Comentario por martika — 29 Octubre 2005 @ 12:01 pm

  2. Me ha encantado. Gracias!

    Comentario por scape95 — 29 Octubre 2005 @ 12:20 pm

  3. Sabes Carmiña? el año pasado tal día como hoy descubrí la hermosura de los castaños. Probablemente con tanta edad que tengo los habré visto antes; pero, ya te digo que hasta el año pasado no los descubrí, y me enamoré de ellos.
    Tal es así que al comentarselo a Rosa, en su pequeño bosque Asturiano, puso mi nombre a un castaño. El martes en un viaje de ida y vuelta a la sierra de Huelva, Sierra de Aracena, iré a verlos de nuevo, lo estoy deseando.

    Tus cuentos de Maruxo, Casilda y Estrellas son geniales y siempre me transportan a otro lugar.Gracias.
    Un beso

    Comentario por Trini — 29 Octubre 2005 @ 1:30 pm

  4. ehhh! que tengo castañas de la ribeira sacra! te mando?..pero mira que ahora se empacha la gente con ellas (bueno, están empachados antes). Con chorizo, sin nada, hasta con lecite mazada cocidas las tomamaba mi bisabuela, (la conocí , mucho

    Comentario por Siloam — 29 Octubre 2005 @ 7:22 pm

  5. Te felicito, me encantó el cuento de Maruxo y Estrella, cuanta poesía y cuanta verdad encierra. Espero que continue la saga.
    Un beso

    Comentario por Leodegundia — 29 Octubre 2005 @ 9:08 pm

  6. Tienes un blogs precioso ,te felicito de verdad.
    Es primera vez que entro en esta vantanita y volveré porqque he quedado impresionada.
    Un abrazo.

    Comentario por Maura_ — 30 Octubre 2005 @ 6:46 am

  7. …Me queda tan cerca este paisaje de ríos, castaños, avellanos y nogales del norte, Muralla, que me siento como en casa. ¡Hermoso norte nuestro! Encantado…
    SALUDANDO: LeeTamargo.-

    Comentario por LeeTamargo — 30 Octubre 2005 @ 12:30 pm

  8. Muralla, dile a Estrella por favor de mi parte que de hueca nada de nada. Llenita de cosas buenas y de alimento para las almas del personal. Y a ti, Muralla, graciñas y muchos bicos. Mis respetos a Maruxo, a quien hoy he descubierto una nueva dimensión.

    Comentario por Ana* — 30 Octubre 2005 @ 2:38 pm

  9. Muralita ¡bello, entre los bellos! justamente así me imagino que viven esas hadas que menciona tu relato, entre castaños, agua, estrellas… ¡y las ninfas, también!

    Sí, todos somos un poco el río y el castaño…

    Muchos besitos

    Comentario por Magda — 31 Octubre 2005 @ 12:10 am

  10. Maruxo y Estrella nos llevan a los jardines de la meditación de lo importante, por encima de lo urgente, la sabiduria mas allá del conocimiento, precioso Muralla

    Comentario por felipe — 31 Octubre 2005 @ 5:49 am

  11. Qué sabio es Maruxo.
    Qué bello se va conformando este relato.
    “…perdí el revoletear de una libélula sobre un recodo del río…” qué bello y qué profundo.
    Maruxo encuentra en tus letras su-nuestra esencia…

    Besos!

    Comentario por almena — 31 Octubre 2005 @ 10:26 am

  12. Maruxo es un poeta que conoce como nadie, por su experiencia, los tríngulis míngulis de la vida.
    Bicos incondicionais.

    Comentario por Paco Penas de Dorvisou — 31 Octubre 2005 @ 4:06 pm

  13. Bueno, no se te puede dejar sola, ya veo…
    Tendré que invitarte a volver a la Taberna y que Tigre y Paloma te mimen…
    Quérote, nai

    Comentario por Casilda — 31 Octubre 2005 @ 7:33 pm

  14. siempre cerca del agua, salada o dulce.

    Comentario por manuel h — 1 Noviembre 2005 @ 12:37 pm

  15. cerca del agua y del árbol y del río, para que la acompañe lo más dulce y reconocerse una vez que llegue al mar, a su mar.

    Comentario por thirthe — 1 Noviembre 2005 @ 7:04 pm

  16. Me impregnó la magia del castaño, las voces, la historia…me hizo verte con otros ojos :)

    Comentario por alma — 1 Noviembre 2005 @ 8:42 pm

  17. Tienes un blogs encantador Muralla. Te voy a recomendar como si fuera un médico de familia :-)
    Un abrazo.

    Comentario por caboblanco — 1 Noviembre 2005 @ 9:16 pm

  18. Os meus alumnos de 2º de primaria (7 anos) tamén fixeron un conto de castañas e castiñeiros: http://redactor.blogspot.com

    Comentario por Xosé Antón — 1 Noviembre 2005 @ 9:55 pm

  19. quin passeig més bònic m’has fet gaudir :) gràcies i molts molts besets

    Comentario por joan — 1 Noviembre 2005 @ 11:22 pm

  20. Preciosa historia magica y sabia.

    Un beso,

    Comentario por lydia — 1 Noviembre 2005 @ 11:54 pm

  21. Muy sabia tu historia Murallita.

    “Tiempos de castañas” En estos últimos días he leído tanto sobre las castañas que ya veo que sí, es su tiempo. Gracias a estos post he aprendido algo más de su tierra. Antes de ayer precisamente le pedí a Trini, me explicará sobre las castañas :)

    Un beso y buen día!

    ;o)

    Comentario por Corazón... — 2 Noviembre 2005 @ 9:02 am

  22. Tengo una bolsa llena de castañas traidas de los montes que difrutare, mientras leo tus historias. Te he dejado de regalo unas campanas en La caja de los hilos, es un curso de campanero de una parroquia de por aqui, te vas a divertir.
    Y se ve que no me explique bien, las velas de la tarta del otro día eran para mi. Como la familia esta lejos,me cante yo mismita, es que soy asi de apañá…
    besitos

    Comentario por Sole — 2 Noviembre 2005 @ 9:03 pm

  23. He disfrutado con el escrito mucho, mucho, mucho…Es como si me adentrase en ese entorno, tan parecido a mis vivencias, jugando al escondite en los huecos de los viejos castaños. El texto de Giconda Belli, es sublime. Yo no la conocía, la estoy conociendo a través tuyo.
    El párrafo del “El rio me ha procurado los más hermosos paisajes, las horas más reconfortantes y el reposo de la vista y el alma”, me identifico totalmente yo lo he vivido asi.
    Gracias por traerme todos estos recuerdos.
    Mil besitos

    Comentario por rosa — 7 Noviembre 2005 @ 12:52 am

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