El Rey de los Veranos
Después de leer el magnífico post de Portorosa, dedicado a su padre, y que abiertamente os recomiendo, no pude ceder a la tentación de pasar la tarde del domingo entre las letras de uno de mis escritores preferidos, Alvaro Cunqueiro.
Como la tarde fue especialmente calurosa, elegí, para vosotr@s algunos párrafos de uno de sus artículos titulado:
El Rey de los Veranos
“….Me gustaría ir a ver al rey de los veranos, donde quiera que ese alto príncipe tuviera plantada su tienda, que ya sería en lo alto de una colina y al gozo de la sombra fresca de las graves y rotundas copas de dos castaños viejos. A la puerta de su tienda, sentado en labrado escaño, el joven rey de los veranos, Artus o Ulises mozos, guardaría las rosas, las mieses, la fruta en el árbol, las fuentes y las mañanas llenas de sol. Y aunque sobre sus rodillas, como una larga llama de plata descansase la espada, mi rey de los veranos sería un señor pacífico, un príncipe perezoso y somnoliento…
…Si yo le hubiera de poner a mi rey de los veranos quitasol de pluma, buscaría quizá pluma de alondra para el entramo del quitasol de las mañanas, y pluma de ruiseñor para el quitasol de las tardes…
…Mi rey de los veranos tendría un can, que latiría contra su pierna, la larga lengua colgante con el sofoco de los días y la brinqueta por el prado que corona la colina, y levantaría su tienda allí donde, en la colina de los castaños, brota una fuente al pie de una roca, surtiendo de debajo en unos hilos, que juegan como a mano con la arena y se quiebran en burbujas, y luego hacen un canalillo por el que la tacita de la fuente desborda. El rey echa briznas de hierba, o flores, o plumas que arranca de su quitasol, en la taza y contempla como giran una y otra vez antes de encontrar la boca del canal y escapar, veloces, por el regatillo recién nacido y saltarín…
…Lo que el rey hablaría serían cosas sencillas. Por ejemplo a las sombras, que fuesen amigas del hombre, y a las rosas que no se apresurasen. Y a los hombres, que éste es un tiempo alegre, y conviene poner gozo en el corazón…
…Y en vez de administrar justicia, administraría mi rey la alegría de vivir….
…a mi rey, digo, le gustaría cantar, subiendo de vagar por el bosque, mientras coge la breve fresilla entre las matas o enhebra arándanos en el hilo de una hierba, o cuando, con una copa de vino en la mano, se sienta a la puerta de su tienda cuando la tarde cae lentamente…”
A mi rey de los veranos, le plantaría su colina, al lado de una ría, y añadiría a su par de castaños, una higuera, para que al calor del sol, despidiera ese olor fragante, denso y especial que me trae tan gratos recuerdos…
¿Y vosotros? ¿Qué añadiríais?…
Fotografía: Ken. Capitán



