
-No sabía yo que ser gallego estuviese mal visto…
-Pero ¿Qué dices?
-Lo que acabo de leer en un trozo de diario encontrado en el último basurero en el que rebusqué.
-Te está bien, por dártelas de culta.
-Qué culta ni que pico. La noticia se me metió por los ojos al engullir lo que el papel envolvía y no pude resistirme a leer la noticia
-Pues compártela con todas, amiga, mientras nos dejamos acariciar por este hermoso sol primaveral- emitió la gaviota del fondo.
-Ésta siempre dándoselas de poeta – susurra una de ellas.
-Bien, bien. Intentaré resumir lo que he leído…Parece ser que a lo largo de la historia, desde los Reyes Católicos, fuimos burla y escarnio de escritores, como ya publicó en 1928, Herrero García, en su hermoso libro: Ideas de los españoles en el siglo XVII, en el que recogía la literatura producida en la Corte de España contra los demás pueblos (asturianos, vascos, montañeses, catalanes, andaluces, etc.) y en el que ya advierte que notara un especial ensañamiento contra Galicia y los gallegos, ensañamiento que luego confirmaron Caro Baroja, Taboada, Placer y Caramés en su magnífica investigación: A imaxe de Galicia na literatura castelá.
-¿Y de qué nos tildaban?
- De sucios, mezquinos y poco fieles a los criados, y de putas a las sirvientas y criadas gallegas.
-¡Vaya piropos! – se oyó decir a más de una.
-De ser “el rabo de Castilla…la servidumbre de Asturias…” eufemismos para significar que Galicia era un depósito de inmundicias, porque era el culo de Castilla.
Hasta en el refranero se podía escuchar: ”antes puto que gallego” ( Que escribió Luis de Góngora) o “antes moro que gallego”.
Incluso Miguel de Cervantes dijo de nosotros:” Los gallegos no se colocan en predicamento, porque no son nadie”, y hasta Lope de Vega soltó esta lindeza: “Si a las lenguas la ciencia no acompaña, lo mismo es saber griego que gallego”.
-¿Y leíste a qué atribuyen la causa de todo esto? – pregunta la que antes había sido tildada de poeta.
-Pues sí. Parece ser que, sin necesidad de decretos ni leyes, de pragmáticas o reales órdenes, la nueva Corte impulsó la cultura oficial del Imperio, especialmente del idioma castellano. En la medida en que los distintos pueblos de España se resistieron a ese proceso de asimilación, fueron objeto de menosprecio.
-¿ Y por qué con Galicia más que con los demás?
-Porque según leí, para obtener beneficios, la aristocracia gallega se presentó en la Corte como la más limpia y antigua, ya que no fue afectada por la invasión árabe. Surge contra eso una campaña de descrédito que al afectar a Galicia y a todos los gallegos, desacredita también a su aristocracia.
-Fue por tanto, en su inicio, una campaña de descrédito y de ensañamiento por motivaciones políticas, una sorda lucha de intereses.- apunta la que se las da de entendidilla.
-Efectivamente, y una vez creado el tópico, funcionó solo, llevado por la inercia de los escritores, especialmente de los dramaturgos, conscientes de que cuando aparecía un gallego en escena las carcajadas estaban aseguradas.
-¿No hubo nadie que luchara contra eso?
-Si, en el s. XVIII, tres curas: el P. Sarmiento, el Cura de Fruíme y el jesuita P. Pascasio Seguín, pero en el XIX, aún Faraldo y un grupo de intelectuales que pusieron las bases para el primer grupo galleguista, se preguntaban: “Por qué Galicia, este país ennoblecido y esplendoroso con mil ilustres recuerdos, es calumniado despiadadamente e insultado a cada paso con los más groseros sarcasmos y diatribas?
-Vaya, que aún llegó a ellos el eco de una literatura de escarnio, que seguía teniendo en la Corte su epicentro. ¿Me equivoco?- apuntó la ilustrada
- No, no te equivocas.
-Y ¿Hasta cuando duró todo esto?
-Uf, mucho . Todavía en el s. XX, Miguel de Unamuno se atrevió a decir: “El gallego fue creado para el descanso del asno”. Y Ortega, escribió: “ tierra pobre habitada por almas rendidas, suspicaces y sin confianza en si mismas”
-Ahí están pues, algunas claves de nuestra marginación histórica.
-Sí, y hoy las cosas han cambiado mucho, pero todavía no están saldadas las cuentas…
-Gritemos todas: Xusticia!!!!
Y con ese hermoso grito callaron y siguieron al sol.
Dedicado a mi hija Mad