
Recorría aquel camino prácticamente cada noche. Tenía la novia a tres kilómetros, y el cuerpo joven y el amor le pedían ir a verla, charlar con ella, iniciar unos escarceos que alegraban su cuerpo cansado y ponían prisa en sus piernas y en su corazón.
Eran tres kilómetros por caminos a través del monte, pisando hierbas, tojos y genista, bordeando bosques de pinos, robles o castaños, con helechos gigantes que eran ya viejos conocidos.
Si la luna estaba llena y redonda en el cielo, iluminaba su camino, era su bella compañera, la que dibujaba sombras misteriosas en las ramas y troncos de los árboles y convertía en espejos los charcos del suelo. Si no era así, todo se volvía como un rompecabezas. Había que adivinar cada piedra, cada recodo, cada zarza, cada riachuelo, y caminar con cuidado y sin pereza.
Él era un hombre valiente, no tenía miedo. No le asustaba ni la noche ni la vida, ni mucho menos aquellas veredas tan amadas por conocidas.
Aquel día de febrero salió como siempre, ya entrada la noche, después de la cena.
Se le había hecho más tarde de lo habitual, a causa de un problema con una vaca enferma, y decidió salirse de su ruta habitual y acortar por el camino de la iglesia.
Ese camino bordea primero el cementerio y atraviesa después el atrio de la iglesia.
En su aldea, como en muchas otras de Galicia, los muertos rodean la ermita, nunca se van del todo. Los domingos oyen la risa de los suyos y escuchan sus pisadas retumbando en las piedras.
Si hay algo con lo que no se bromea es con ellos. Están ahí, en la tierra, y suben por las sombras misteriosas de la noche organizando procesiones.
En las largas noches de invierno, junto al fuego, escuchó de niño miles de historias de aparecidos, de correrías de la Santa Compaña, de muertos y de vivos.
Nunca les hizo mucho caso. No pensó en ellas. Ni las creyó ni dejó de creerlas.
Cruzó pues tranquilo pisando lápidas y piedras. La luna, colgada de un cielo tachonado de estrellas, lo iluminaba todo como mágica linterna, deteniéndose de forma especial en el pétreo cruceiro. De pronto se paró a contemplarlo y una sombra veloz pasó rozándolo.
Un viento interior y frío lo recorrió como un rayo helado. Fue como un pálido y gélido beso que la sombra dejó sobre él antes de pararse blanca y transparente sobre el viejo mausoleo.
Sus pies se detuvieron prisioneros de manos invisibles, su vello se erizó en viento de muerte y todo él fue sacudido por un intenso y lóbrego trueno. Quiso echar a correr, pero no encontró el camino, quiso gritar, pero su voz había huido.
Todo él era una estatua de mármol inmóvil y fría.Fueron sólo segundos, pero para él toda una vida.
Cuando logró recobrarse, desanduvo lo andado y se metió en la cama.
Tardó días en levantarse, en quitarse el frío y el mal sueño. Olvidó el trabajo, los caminos, la novia y hasta la misma vida.
Los rumores empezaron a recorrer la aldea. Hablaban de locura y de mal de ojo. De ancestrales y nunca olvidados vientos…
Y un día, de madrugada, lo encontraron muerto, abrazado al cruceiro.
Había ido a buscar la bendición que lo salvara de la meiga, dijeron unos.
Se volvió loco y pereció de frío, aseguraron otros.
A nadie había dicho ni contado lo que para él supuso el beso nocturno de la Muerte…
****************************************************************************************************************************************************************************
En el post sobre el Carmel, la Asociación de Dannificados del Barrio del Carmel de Barcelona ha dejado este comentario, que como creo que es del máximo interés, lo traigo aquí para ayudarles a divulgarlo
MAS DE 15.000 AFECTADOS DIRECTA E INDIRECTAMENTE!!!
Para defender los intereses de los damnificados y afectados por el socavon y los problemas derivados del mismo, para defender los intereses económicos y morales, y para que esto no quede en el olvido, como tantos otros sucesos que politicamente por unos u otros intereses se intentan manipular o simplemene esconder a la opinión pública, ha sido creada la “Asociación de Damnificados del Barrio del Carmel de Barcelona” , ofreciendo el soporte necesario y servicios juridicos completamente gratuitos a los afectados.
Se esta preparando una pagina web con toda la información, que esperemos esté activa muy pronto, por el momento el teléfono de contacto permanente es el 669254595.
La web es: http://www.damnificadoscarmelo.tk
E-mail:infocarmelobcn@wanadoo.es