La Muralla » 2005 » Enero

La Muralla

30 Enero 2005

Gandhi

Publicado por muralla y archivado en: A recordar.

Entierro

En un día como hoy, el 30 de enero del año 1948, fue asesinado Mahatma Gandhi.

Gandhi es un ser por el que siempre he sentido una especial admiración. Un ser tan fiel a si mismo, y tan consecuente con sus ideas y palabras que pudo decir sin mentir ni pecar de soberbio: Mi vida es mi mensaje..

“El legado de Gandhi incluye la lucha mantenida con brillantez contra el racismo institucionalizado en Sudáfrica, el movimiento por la independencia de la India y un camino pionero de diálogo interreligioso; pero también constituye la primera aplicación generalizada de la no violencia como la herramienta más poderosa para luchar por el cambio social positivo. La no violencia de Gandhi no fue simplemente política, sino que estaba arraigada y basada en lo espiritual, por lo cual saltó del escenario político de la India al escenario mundial, ya en vida de Gandhi y para todos los tiempos.”

“Cuando Gandhi empezó en Sudáfrica su transformación personal a comienzos del siglo XX, se percató de que no podía herir ni matar a ningún ser humano ni a criatura alguna; comprendió que no había ninguna causa, por noble que apareciera, que justificara el asesinato. Al mismo tiempo, sabía que no podía ser pasivo o indiferente frente a la violencia, el racismo, la pobreza o la guerra. Gandhi pensaba que la búsqueda espiritual de Dios, si es sincera, tiene que empujar a la persona al interior del mundo, en busca de justicia para los pobres y paz entre los pueblos en guerra. Pero también muy pronto llegó a la conclusión de que sólo se podía lograr el cambio social y la justicia para los pobres -en nombre de dios- si se empleaban métodos estrictamente no violentos.”

“Gandhi insistió en que , si queremos ser plenamente humanos, tenemos que hacernos personas no violentas… Enseñó que la no violencia puede ser puesta en práctica en todos los niveles de la vida humana, en nuestro propio corazón, en medio de nuestra familia y nuestros amigos, en nuestras comunidades locales, y también en los niveles nacional e internacional. Gandhi nos insta a eliminar nuestras pistolas y bombas, a dejar de hacer daño a quienes nos rodean, a simplificar nuestra vida, a implicarnos en la lucha por el desarme y la justicia y a sondear las profundidades de la no violencia.
Por encima de todo Gandhi desafía a los creyentes a reconocer la hipocresía de su vida. Sostenía que no podemos ir un día a la iglesia, la sinagoga o la mezquita, y al día siguiente aprobar la guerra, abogar por las ejecuciones, fomentar el racismo o costear la fabricación de armas nucleares.”

Gandhi escribióGandhi_negro

El 16 de septiembre de 1928.
“La no violencia significa un océano de compasión. Significa arrojar de nosotros todo rastro de mala voluntad hacia los demás. No significa vileza o timidez, ni huída a causa del miedo. Significa, por el contrario, firmeza de mente y valentía, un espíritu decidido.
Tenemos la decisión de no abandonar nunca la búsqueda de la verdad. Para seguir la verdad, el único camino recto en este mundo es el de la no violencia. La no violencia significa un océano de amor, cuya inmensidad nadie ha podido jamás medir. Si nos llenara, tendríamos un corazón tan grande que en él cabría todo el mundo. Sé que es difícil lograrlo, pero no imposible. Tal no violencia no se limita a abstenerse de matar criaturas incapacitadas. No matarlas podría ser dharma, pero el amor va infinitamente más lejos.”

El 31 de octubre de 1929:
No violencia y cobardía son términos contradictorios. La no violencia es la virtud más grande, y la cobardía el mayor de los vicios. La no violencia brota del amor, la cobardía brota del odio. La no violencia siempre sufre, la cobardía siempre inflige sufrimiento. La no violencia perfecta es la valentía suprema.”

El 6 de mayo de 1939:
“Tu no violencia tiene que manifestarse en tus palabras, en tu acción y en tu comportamiento general. Un seguidor de la no violencia tiene que cultivar un hábito de trabajo constante, de vigilancia sin descanso y de autodominio incesante. “

El 6 de julio de 1940:
” He venido practicando con precisión científica la no violencia y sus posibilidades durante un período ininterrumpido de más de cincuenta años. La he aplicado en todos los ámbitos de la vida -doméstico, institucional, económico y político-. No conozco ningún caso en que haya fallado. Donde a veces parece que ha fallado, lo he atribuído a mis imperfecciones. No pretendo ser perfecto. Pero sí afirmo que soy un apasionado buscador de la Verdad, que no es sino otro nombre de Dios. En el curso de esta búsqueda, descubrí la no violencia. La misión de mi vida es propagarla. No tengo interés en seguir viviendo si no es para la prosecución de esta misión.”

Todos los párrafos están sacados del libro titulado: “Mi vida es mi mensaje” de la editorial Sal Terrae, que recoge una serie de escritos de Mahatma Gandhi sobre Dios, la verdad y la no violencia.

Este post se lo dedico a Cris, mi queridiña Cris, hoy cooperante en Camerún, y que fue la que, hace pocos meses, me regaló este libro.

27 Enero 2005

Holocausto

Publicado por muralla y archivado en: A recordar.

Holocaust2_1

No quiero que acabe el día sin escribir en este blog que me sumo a los que se felicitan porque por primera vez España se haya unido a la iniciativa de la UE instaurando el Día de la Memoria del Holocausto.

Sabemos que los genocidios se han continuado y continúan sucediendo. Sabemos que el hombre continuará repitiendo sus graves errrores sin aprender mucho de ellos. Sabemos que la bestia del mal existe y sólo a veces se duerme. Pero a pesar de todo ello, es noble recordar que hace sesenta años seis mil personas morían en un día como hoy, en uno de los campos de Auschwitz.
Que en el centro de Europa, de la vieja y culta Europa, millones de personas pasaron, en poco tiempo, de una vida tan normal como puede ser hoy la nuestra, al horror de los campos de concentración por el simple hecho de pertenecer a grupos con minusvalías, a otra raza o a otra religión.

Como decía ayer Semprún, dentro de poco ya no quedarán supervivientes de aquel horror. La historia de aquella verguenza será una historia contada en unos libros, pero ya no de viva voz. Es pues necesario que sepamos traspasar a nuestros hijos, a nuestros jóvenes, el legado del horror hacia todo aquello, de inculcarles el sentido de la justicia y la compasión por el género humano.

Ruego al Divino que tenga misericordia de todos los que han sufrido y sufren la persecución del exterminio, y también de nosotros, para que aprendamos a vivir en paz, como hermanos.

22 Enero 2005

Despertar

Publicado por muralla y archivado en: Desvaríos.

D_1

Me he imaginado muerta, y me he contemplado inerte, acabada, sin sufrimiento, sin pasión, sin ilusión, sin vida. Ciega, sin poder acariciar con mis manos, sin oir las voces queridas, sin poder decir adiós o hasta luego… sin nada.
Y de golpe he cerrado página.
Sentí la alegría de estar viva, de tener un tiempo en el que amar y soñar. No sé cuánto ni me interesa. Nadie lo sabe. Es otra virtud de la vida: guardar la hora de la muerte, confabularse con ella, para hacerse más interesante, más soportable.

” El miedo a perder nos hace perder” *

Puedo averiguar cuales son mis sueños; todos los tenemos, a cualquier edad, e intentar que se hagan realidad.
Tendré que pagar un precio por ellos, pero ya sé que en la vida todo lo tiene, nada sale gratis.

” El paraiso es siempre un fantasma: atrevámonos a mirarlo a la cara. Y descubramos si se evapora o no. El paraiso es … lo que haces de tu vida, es tomarle placer a tu vida. “ *
” Todos tenemos algo dentro y hay que explotarlo” *

No hacen falta consejos. Sólo buscarnos sinceramente, como a solas ante el espejo. Y bucear, hundirnos en ese mar interior que habita nuestro yo y arañar la arena que oculta nuestros tesoros. Y cogerlos. Y abrirlos y utilizarlos. Adornarnos con ellos y bailar la danza que nos marquen, y disfrutar de esa danza, que será la danza de nuestra vida.

” Como la araña tejes una tela sin saberlo ” *

Pero esa tela, que puede atrapar de todo, que puede sostenernos y alimentarnos, sólo puede tejerse con la vida.
Vivamos y tejamos, y dejemos que en esa tela se engarcen nuestros sueños más queridos.

* Antoine Pilissiadis.

19 Enero 2005

Oporto

Publicado por muralla y archivado en: Morriñas.

” Comenzó a descender por el pequeño sendero flanqueado de gruesas matas de retama. Era agosto, y aquella retama, quién sabe por qué, seguía floreciendo como si fuera primavera. Manolo olfateó el aire como un entendido. Era capaz de captar los olores más diversos de la naturaleza, como le había enseñado la vida salvaje. Contó: retama, espliego, romero. Por debajo de él, al final del declive, brillaba el río Duero bajo el sol oblícuo que nacía entre las colinas. Dos o tres barcazas de mercancías que venían del interior y se dirigían hacia Oporto tenían las velas henchidas, pero parecían inmóviles sobre la cinta del río. Transportaban barriles de vino para las bodegas de la ciudad, Manolo lo sabía, un vino que después se transformaría en botellas de Oporto y tomaría los caminos del mundo. Manolo sintió una gran nostalgia por el vasto mundo que nunca había conocido. Puertos ignotos, lejanos, llenos de nubes, por los que descendía la niebla como había visto una vez en una película…”**

La tarde moría después de un día abrasador. Las calles de Oporto nos habían quemado y extenuado. Nos habíamos asomado a los puentes de hierro que cruzan el Duero, y desde allí envidiado al grupo de niños que, más abajo, se lanzaban al agua.
Habíamos paseado sus orillas, hermosas, tranquilas, y saboreado sus vinos verdes, olorosos y reconfortantes. Gozado de las sombras de sus árboles como de un frescor bendito e inesperado. Agotado nuestras fuerzas en un intento de apoderarnos de una ciudad que nos ofrecía sus encantos.
Y ahora estábamos allí, frente al océano, junto al río, contemplando emocionados su abrazo.
El río llegaba, ancho, caudaloso, exhausto, agotado por todas las bellezas que sus orillas habían bañado, y se entregaba enamorado, lleno de amor y deseo en brazos del amado.
El mar salía a su encuentro, lo lamía y lo besaba. Llegaba con su lengua blanca de olas a lo más hondo de su ser. Y el río se dejaba, suspiraba, con dulces lamentos que el océano ahogaba.
No pudimos resistir el encuentro y nos adentramos en el agua…
¿Recuerdas mi niña?…El placer de su frío, mientras el sol, rojo, anaranjado, se ahogaba.
Fue como el participar del orgasmo que río y mar disfrutaban…
Puedo cerrar los ojos y volver a vivirlo todo: la belleza sin igual del ocaso, el dolor lacerante, aunque placentero del agua, la serenidad de la playa sólo rota por las barcas que pasan, el escurrirse de la arena entre tus manos y las mías…la nostalgía de saber que se acababa…

**”La cabeza perdida de Damasceno Monteiro”
de Antonio Tabucchi

Next Page »