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La Muralla

13 Septiembre 2004

Locura

Publicado por muralla y archivado en: Desvaríos.

Definitivamente estoy como una cabra (y no lo digo después de verme en el espejo con el cortecito de flequillo que me hizo la suplente de la peluquera. No, no, ni después de oírme con el bolsito que me compré “tan mono, tan original” y tan llenito de cremalleras que al moverme suenan como las campanillas que acostumbran a llevar colgando algunas cabras. Bueno, con deciros que ayer, al entrar en una conferencia ya comenzada, mi marido en vez de taparme la boca me tapó el bolso, para que callaran)
No, no. Lo digo porque realmente he enloquecido (un poco más de lo habitual) y ahora además de las pastillitas contra la depresión y el colesterol deberé tomarme otras: contra el vicio de los posts-blobgs.
¿Alguien sabe de alguna?
Si es que sólo a mí se me ocurre, a mis años, meterme en esta droga (¡vaya regalito el de la nena!)
Por primera vez en mi vida se me quemó completamente (y cuando digo completamente quiero decir que podía haber provocado un incendio) la comida.
Mi consuelo es que ella , la nena, se lo encontrará: ya verás cuando llegue, muerta de hambre, con toda su boquita ( es un decir) hecha agua, esperando encontrarse con el típico conejito de todos los lunes: con mucho ajito, tostadito…( esto último no le fallará)
Aunque si queréis que os diga la verdad lo que a mí más me ( iba a escribir “jodió” pero en estos sitios no queda bien) es que tuve que dejarlo todo (mis blogs, quiero decir) y salir a comprar otra comidita y volver a hacerla ( ya verás las caras de la nena y su papá cuando vean el cambio de menú).
Pero nada, esto lo arreglo yo en diez minutos y… ¡continúo!
Jesús, como decía mi abuela, NON SERÁ COUSA DO DEMO?????

11 Septiembre 2004

Un día en el presente

Publicado por muralla y archivado en: Desvaríos.

Hoy es el día de mi segunda patria chica y, aunque (como dice Alas de Albatros) yo también soy ciudadana de una república de almas libres, amo a Catalunya. Amo su mar y sus gentes, que nunca se mostraron indiferentes conmigo.
Aprendí su lengua, me adentré en sus costumbres y las hice mías. La defendí siempre y, como me escribió en su libro un compañero, ya casi no sé si soy una “catalana muy gallega o una gallega muy catalana“.
Por si todo eso no fuera suficiente, Catalunya me regaló lo mejor de mi vida, mis dos grandes amores: mi marido y mi hija.
¡Gracias y felicidades, hermosa Tierra!

Otro de los regalos que me hizo la vida (y me hizo muchos, ya os los iré contando), fue el darme un hombre al que le encanta conducir, así que esta mañana nos fuimos de excursión. Él, a disfrutar de una de sus aficiones y yo de otra de las mías: sentarme en una cafetería a esperarlo mientras veo pasar la gente, leo, escribo o simplemente divago.
Para leer llevaba Mentira de Enrique de Hériz, un libro que me enganchó desde que lo descubrí en Sociedad Pajaril La Aurora
No leí mucho. Estoy como Alicia A Través del Espejo : leo en blog, pienso en blog e intento escribir en blog.
De pronto, algo llama mi atención. En la mesa de al lado dos parejas desayunan con sus pequeños y “endiablados” hijos. Una de ellas juega en voz alta con su “particular lotería”: la de permitirse 5 ó 6 meses de descanso, sin trabajar.
Él sueña con vivir en la calle y volver a casa sólo para dormir y echarse una siesta.
Ella, con aprovechar las “horas lectivas ” de sus hijos para estudiar y aprender. Aprender a pintar, a restaurar, a…
Sabe incluso el lugar y el precio de sus sueños (se nota que es algo meditado, reprimido, soñado y anhelado). Es una mujer muy joven, y la única que se preocupa por las diabluras de los niños.
Sólo interrumpe al compañero para preguntarle: Pero, ¿comerías conmigo?
La respuesta no fue demasiado contundente: Claro, mujer, claro.
Calló durante un tiempoy luego lo besó suavemente en la boca. No sé si fue un beso tierno al amante o sólo saciar una necesidad.
Se fueron. Ellos también estaban de excursión.

Me quedé divagando sobre la maternidad y lo que te realiza …
Siempre mantuve que puede mejorarte como persona si crees firmemente que para educar hay que predicar con el ejemplo. Si sabes aprender de los errores y no sucumbir al dolor. Pero relizarte como tal
es más difícil, ya que tu vida caerá para siempre en un segundo plano.
Aquella madre, aunque joven ya sabía que para “consumir” su lotería sólo disponía de las horas que le dejaran sus hijos.

En Mentira, Isabel sabe compaginar muy bien a la madre y a la persona, pero aún así, en ella, tan independiente, tan libre, al final ( al menos hasta dónde he leído) la madre acaba dominando a la mujer.
Está dolida, enfadada. La madre no ha podido reprimir su sed de ser necesaria, única, imprescindible.
“…mi hijo Alberto, heces, leche, cordón umbilical, 45 años de hijo. No me reconoció. No se dio cuenta de que no era yo…”
Volvimos a casa atravesando el bellísimo parque de Collserola. Faltan días para que se llene de madroños…

De pronto, en la radio, entrevistan a una antropóloga. Se llama Carmen Arnau Muro. Cuenta sus viajes y su amor por Siberia. Como Isabel (en Mentira) tiene tres hijos y, como ella, ahora que ya son mayores puede dedicar más tiempo a su profesión. Habla con pasión de la tundra, de los chamanes y de muchas cosas más.

Como otras veces, la realidad iguala o supera a la ficción.

Desde lo alto, Barcelona, tan hermosa como siempre, se ofrece festiva al mar.

Collserola_1

10 Septiembre 2004

Comienzo

Publicado por muralla y archivado en: Morriñas.

Hoy, la niña en cuyos ojos dos trozos de cielo se enzarzaron,la niña a la que una redonda luna pintó la miel de su sonrisa, la niña cuya carne de queso y dulce de membrillo amasó el Infinito, me hizo este regalo.
Y yo, que empiezo a pisar ya el ocaso de mi vida, comenzaré esta andadura con la ilusión intacta del que emborrona la primera página.
Tomé la muralla, mi muralla, como un baluarte al que asomarme, y desde ella inventar el pasado y recordar el futuro.
Desde aquí lanzaré mi botella con mensaje al padre Miño, el río que lame y embellece, como un florido foso la ciudad, y esperaré.
Esperaré… a que, después de atravesar cañones y leyendas, suspiros y quimeras, después de pintar las más hermosas orillas y florestas, se arrastre haciendo eses hasta el mar.
Ese mar que lo abraza y desparrama, ese mar que lo bebe y que lo mata, ese mar que lo espera y no lo aguarda.
Esperaré…que mi botella llegue …a alguna playa

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