Niño de Beslan el primer día de curso
Su cara apareció en la pantalla y la llenó de lágrimas.
De sus ojos brotaban mil fuentes de dolor y silencio.
Por un mar de sangre,oscuro y turbio navegan a la deriva sus sueños de niño. Los compañeros de juego son ya sólo pequeños esqueletos danzando macabramente en un patio sin luces ni cuentos.
La expresión de su rostro levanta un muro entre él y el consuelo.
¡Es tan pequeño aún y tan triste…que dan ganas de volver a meterlo en un vientre, y acunarlo,y cantarle, y volver a parirlo entre flores,entre nubes y juegos, en un país sin recuerdos!

No hay derecho. Los ojos de ese niño no estaban preparados para ver lo que vió. Se han saltado muchísimas vivencias antes de poder asumir que, en la vida, hay dolor mas allá de la puerta de su casa.
¿Qué quieren que sea ese país si han matado al futuro en esa escuela?
beso.
Comentario por lulamy — 17 Septiembre 2004 @ 12:00 pm
Por lo que llevo leído de ti, comprendo que tengas un sentimiento muy, muy especial en un caso como este. Ojalá fuera tan sencillo como tú dices al final, porque lloramos por los que murieron; pero a los que han sobrevivido les han arrebatado definitivamente su infancia.
Un saludo.
Comentario por nemomemini — 17 Septiembre 2004 @ 1:26 pm
Es una imagen difícil de olvidar. Cuando la vi me vinieron a la mente unos versos de MIguel Hernández (creo) que dicen: “….tanto dolor se agolpa en mi costado, que por doler me duele hasta el aliento …”
Un dolor inmenso e intolerable.
Besiños
Comentario por La Dama del Arco — 17 Septiembre 2004 @ 11:38 pm
Lulamy:Quizás era eso precisamente lo que querían:destruir a ese pueblo.
Nemomemini:A veces creo que la muerte es más fácil que sobrevivir.
Dama del arco:¡Cuánto sabía del dolor M. Hernández!.
Comentario por muralla — 19 Septiembre 2004 @ 6:22 pm