Microcosmos
Sábado, 6 Mayo, 2006Siempre hay sorpresas en el zoo. Siempre. Cualquier mañana, cualquier día, en cualquier rincón, si abro bien los ojos. Mi microcosmos. Con cafés y música, me sorprende porque me dejo.
Entre las gerberas, hoy, y los ramos de hiedra. Frente a las fotos de patrias y templos, se construyen momentos. Pequeños y breves, pero míos, mucho, más que los sueños. Microcosmos reales y conscientes.
Y se para el tiempo en mí.
El del tercero riega y la cascada de agua nos separa del mundo exterior. Su exceso nos transporta con cada gota a otros paraísos. Mi negra se sacude, la abeja y yo sonreímos y Drexler dice que todo se transforma. En mi microcosmos nada es más simple, nada se pierde.
Terminada la lluvia de besos de agua, todo brilla. Me obligo a cerrar la boca y me sacudo el pasmo. La abeja y mi negra sonríen ahora.
Y se pone en marcha el tiempo en mí.
En la nevera esperan los ingredientes de la receta que me acabo de inventar. Y entre gerberas y ramos de hiedra, hoy, mi microcosmos olerá a curry.
Siempre hay sorpresas en el zoo…






