Microcosmos
Sábado, 6 Mayo, 2006Siempre hay sorpresas en el zoo. Siempre. Cualquier mañana, cualquier día, en cualquier rincón, si abro bien los ojos. Mi microcosmos. Con cafés y música, me sorprende porque me dejo.
Entre las gerberas, hoy, y los ramos de hiedra. Frente a las fotos de patrias y templos, se construyen momentos. Pequeños y breves, pero míos, mucho, más que los sueños. Microcosmos reales y conscientes.
Y se para el tiempo en mí.
El del tercero riega y la cascada de agua nos separa del mundo exterior. Su exceso nos transporta con cada gota a otros paraísos. Mi negra se sacude, la abeja y yo sonreímos y Drexler dice que todo se transforma. En mi microcosmos nada es más simple, nada se pierde.
Terminada la lluvia de besos de agua, todo brilla. Me obligo a cerrar la boca y me sacudo el pasmo. La abeja y mi negra sonríen ahora.
Y se pone en marcha el tiempo en mí.
En la nevera esperan los ingredientes de la receta que me acabo de inventar. Y entre gerberas y ramos de hiedra, hoy, mi microcosmos olerá a curry.
Siempre hay sorpresas en el zoo…






6 Mayo, 2006 at 2:00 pm
En el zoo y en el día a día, siempre pueden haber sorpresas. Bonito microcosmos diario. Porque cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da…
6 Mayo, 2006 at 4:22 pm
Je je je, que momentos tan bonitos para desconectar de todo
Petons.
6 Mayo, 2006 at 5:54 pm
nada se pierde.. qué bien cuando todo gira en armonía y las pequeñas cosas ganan en tacto, cuando sumas tiempo con sorpresas conocidas.. qué bien.
que se repitan muchas veces.
biko.
6 Mayo, 2006 at 7:22 pm
un microcosmos sin jaulas, sin barrotes, imaginación sin fin.
petons
6 Mayo, 2006 at 10:46 pm
oh , y encima nos ayuda a verlo con mirada de niña, q es como mejor se vé; q apañadita la abeja
7 Mayo, 2006 at 8:49 am
Esos microcosmos que están ahí. para admirarlos, pero nosotros pasamos delante de ellos casi siempre sin darnos cuenta. Tenemos mucha prisa y muchos problemas para quedarse 10 minutos mirando un hormiguero o un pajarito comiendo en una calle. Pero recomiendo hacerlo de vez en cuando. Relaja mucho.
7 Mayo, 2006 at 10:35 am
que tengas muchos microcosmos hechos de momentos como éste.
(ahora sé que vives de un segundo para abajo…)
7 Mayo, 2006 at 4:19 pm
a veces me siento dentro de una especie de burbuja mágica que me protege te lo malo, que me resguarda… una burbuja llena de colores, olores, sabores que son míos. Llena de recuerdos, claro. Pero sobre todo de seguridad para soñar sin miedo…
me alegro de tu microcosmos,
de tu re-descubrimiento en mitad de tu zoo,
de tu buena idea para cocinar con curry,
de tu paz,
de tu buen día…
un beso mi mad
7 Mayo, 2006 at 7:30 pm
¿Uno da lo que recibe? Puede, si, y a veces hasta recibe lo que da, aunque no siempre recibe lo que le dan. Qué lío…
Sí, que bonitos momentos, para conectar con todo…
Y para contarlos…
7 Mayo, 2006 at 9:07 pm
Luis, mi día a día y el zoo son la misma cosa. Dos perros y cinco pájaros. Y algunas veces interactúan. Doy y recibo. Recibo y doy, pero no sé, creo que yo salgo ganando con todos ellos…
Si nos vieras, kizz. Incluso saludamos a los guiris que pasan en el Bus Turístic. Y nos han llegado a fotografiar, madre mía.
Hay mañanas especiales, tron. Mañanas sin tedio, sin prisas, que se llenan de juegos, de mimos. Que se repitan, sí.
Me temo que con jaulas y barrotes, sergisonic, pero sólo físicas. O sólo para mí.
La abeja se tiró en esa flor toda la santa mañana, siloam, se lo tomó con calma. No la molestamos y ella nos dejó disfrutar de su desayuno. Después lo intentó con las petunias, pero no debían estar a su gusto y se fue.
Claro que relaja, más que eso, diría yo, Jean Bedel. Yo también lo recomiendo.
Vivo en un primero, thirthe. Así que imagínate la orgía de agua que eso supone. Y lo más curioso es que la mitad de sus plantas son de plástico. En fin.
Soñar sin miedo, qué bonito Greta. Sí, es algo así, pero despierta. Y había paz, es verdad. Mucha.
Mil besos a repartir
7 Mayo, 2006 at 11:04 pm
eso es lo que hace grande el cosmos, los microcosmos.
8 Mayo, 2006 at 1:26 am
a Quevedo le hechizaba el mundo, a ti este zoo mundial, pequeño o grande, y es una suerte poder disfrutarlo así, en paz, mientras maduran los ingredientes.
besoss
8 Mayo, 2006 at 5:30 am
Iba a decir que salgo de mi microcosmos tempranero para leerte, pero me doy cuenta de que este espacio es ya parte del mío y que no necesito salir.
¡Cómo te comprendo! Yo también lucho porque no pase un día sin observarlo y aprender de él.
Ahora voy a pensar un poco en ello: la oscuridad fuera, el silencio dentro, la quietud del sueño a mi alrededor, el zumbido del ventilador del ordenador, el suave fluir de las palabras en mis dedos sobre el teclado, el espacio de tus ojos que habrán de ocupar cuando -ahora, dentro de unos segundos- acceda al “Submit Comment”…
Un beso fuerte que no te despierte.
8 Mayo, 2006 at 8:40 am
El corazón se me llenó de alegría al leerte, mi niñota…
La foto te quedó preciosísima, tanto, tanto que casi parece de la Marmi.
Bicos a mi locuela negra y al viejete.
Muralla
8 Mayo, 2006 at 11:56 am
Siempre ocurren milagros… Sólo es necesario tener los ojos bien abiertos.
Besostes, corazón.

8 Mayo, 2006 at 4:23 pm
me encanta ese zoo
ese microcosmos
esas sorpresas…y el curry!!!
un abrazo
8 Mayo, 2006 at 5:25 pm
Me ha encantado la sensación de paz y felicidad que se desprende de tu post. Tu microcosmos parece el destino soñado de unas vaciones perpetuas.
Un besote.
9 Mayo, 2006 at 1:32 am
Tienes razón!!! A mi me gustan mucho los zoologicos, el microcosmos y las flores !Alegria!!! Besotes!!
9 Mayo, 2006 at 8:11 am
Está bien ir dándose cuenta de que lo verdaderamente importante es lo infinitamente pequeño, ¿verdad hans?
Bueno, manuel, son dos balcones, no hay árboles frutales ni están emparrados. Mis flores cuando maduran, simplemente se mueren.
Me regalas los ojos, Ybris…
Parecerá tuya porque es el mismo modelo (de cámara) y tendrá los mismos gustos (o parecidos), Muralla
Pues tú no te puedes quejar del tuyo, ¿eh, flexo?
Si fuesen vacaciones perpetuas, ya no sería lo mismo, ya lo sabes sirenita
La chivis & T, veo que seguimos manifestándonos, ¡bien!
Buenos días a tod@s
9 Mayo, 2006 at 9:06 am
ese tema de drexler, es todo un himno para mí.
escuchando su letra, comprendí conceptos que no terminaban de cerrarme.
en particular ese pedacito que habla del amor…. de cómo lo que diste a alguien, retornará en brazos de otro.
pero sigo pensando que tenemos miedo a lo transformable.
como un miedo a no encontrarnos en aquello que se presenta con otra apariencia, otro rostro, otro sabor.
me gusta mucho el curry….. glupglupglup.
besotes
9 Mayo, 2006 at 7:27 pm
Bicho, nos dejas pertenecer a tu zoo?
Es que no sabes que ilusión me hace estar en un sitio con tanta luz…
9 Mayo, 2006 at 8:27 pm
sip, aunque en realidad habíamos quedado en que el tamaño no importaba, ¿no?
9 Mayo, 2006 at 8:38 pm
fijo que aún falta fregar…
achuchón mi locuela
9 Mayo, 2006 at 9:02 pm
La primera vez que oí algo de Drexler fue en Chile, Mon, me lo puso una mujer muy especial. Pasó el tiempo y lo olvidé hasta que, hace poco, alguien me regaló una canción suya. Ya tengo toda su discografía. Y me gusta cómo habla de algunas cosas. Ésa es una de ellas.
¿Habíamos quedado? Ya verás si importa, hans
Mira querido logan, si te pones de acuerdo con jio en el turno para fregar platos, yo encantada. Y creo que los cuadrúpedos y los emplumados también, que han salido a esta bípeda y les encanta el jolgorio
9 Mayo, 2006 at 9:24 pm
Que bien! aquí se paró el tiempo, para poder gozar. Saber disfrutar de estos momentos tiene su punto. Me alegro Mad por tanta belleza
28 Febrero, 2007 at 6:11 am
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