Archivos del mes de Mayo, 2006

Mi querido Napoleón

Sábado, 27 Mayo, 2006

Napoleón

Mi querido Napoleón,

Dos años ya. Cómo pasa el tiempo, gordo. ¿Recuerdas el día que nos conocimos? Nunca olvidaré tu cara en aquella jaula. Llevabas allí metido casi veinticuatro horas. Habías salido de Segovia hacia Madrid por la tarde y no llegaste a Barcelona hasta la mañana siguiente. ¿Qué debiste pensar en todo ese tiempo? ¿qué debiste sentir? Tenía que compensarte por todos los años perdidos, por todos los abandonos, por toda la soledad, la tristeza y el miedo. Tenía que estar a la altura.
Metimos la jaula en el portal y seguías quieto, al fondo, hecho una bola de incomprensión. En tus ojos sólo había cansancio, un cansancio antiguo. Los bípedos no habíamos dulcificado demasiado tu existencia y en aquel portal desconocido yo pronunciaba tu nombre como una letanía. Saliste de la jaula sin convencimiento ninguno, pero no dejabas de mirarme. Me escrutabas con tu trufa reseca, que ni fuerzas te quedaban para resistirte. Tu cola rota estaba más triste que tú y tus patas delanteras acusaban el encierro dándote el paso más desgarbado del mundo.
Con toda la ternura de que era capaz pese a mis temblores, te puse la cadena. Firmé el recibo al transportista y le rogué que se fuera. Nos quedamos así unos pocos minutos, solos, quietos, sin saber. Abrí la puerta y salimos a mi Barcelona.
A tus nueve años, por primera vez, ibas atado. Tus pasos por el duro cemento erraban de izquierda a derecha. Todo lo olías y nada parecías conocer. En el callejón, esperamos, había que presentarte a Marmota y a tu otro amo (Amo, que palabra tan violada con vosotros). La negra, nuestra negra querida y dulce no entendía qué hacía yo contigo y aún no sospechaba que se avecinaba su destronamiento. Y luego subimos a casa, y localizaste las camas y el sofá. Conociste a los emplumados del zoo y te asomaste al vértigo de los balcones. Y le ofreciste la pata a mi padre y un largo suspiro a mi madre. Y se te presentó a los vecinos y a los amigos. Y poco a poco, tu pelo, tu precioso pelo, perdió sus nudos y tu sonrisa brilló, tus ojos dejaron de llorar y tu cola empezó a señalar el cielo.
Sí, Napoleón, así fueron las cosas aquel día hace dos años. Nunca te he mentido, ¿por qué pareces no creerme hoy?
Ya sé, ya sé. Queda todo tan lejano cuando te sientes el rey, para qué vamos a engañarnos si te lo has ganado cada día, cada mañana, cada despertar. Lecciones que hemos aprendido sin darnos apenas cuenta al verte agradecer cada aurora. Has santificado cada día como merece, agradeciendo al divino cada caricia, cada paseo, cada baño, cada siesta, cada desayuno y cada cena, cada juego, cada te quiero susurrado al oído.
Y ahora vamos a celebrarlo, que Barcelona está preciosa en primavera.
Pero antes, espera Napoleón, acércate. Más, acércate más que quiero darte un mordisco.
Gracias, cosa dulce, me gusta que tú también me digas que me quieres.

El arte de volar reloaded

Miércoles, 24 Mayo, 2006
Una rana en Malasaña

Con Nikopol y una maleta nueva, en un MD lleno de simpatía y con una hora de adelanto, aterrizamos.

Una duda o dos, una caña en la boca del metro y una nevera con butifarras de huevo.

Una espera soleada con iconos y poesía con sal. Uno reloaded en contra dirección y un atasco para encontrar un frasco con una preciosa sonrisa.

Unas raciones económicas para comer a la hora de la merienda y un autorretrato múltiple con espejos gastados. Un paseo para lavar los pies y santificar la saña. Una plaza con fecha y un café con galgo. Un hasta luego.

Un hola y dos regalos con intención. Unos callos, uno con poco pelo y uno con pelos detrás de las orejas. Vistillas. Una moto, un cachas, una tía buena y dos salidos. Uno que vuelve y una romántica que compra rosas para tres. Sant Jordi con retraso entre caipirinhas, mecheros obscenos y al revés.

Dos republicanos, dos estufas y una francesa en el Real Jardín Botánico. Una sorpresa o dos. Un vermú con el perro de una antitaurina.

Un hindú, cómo no. Un café con una rubia muy legal y uno que encontró el peine. Un cumpleaños feliz desafinado para un buzón.

Uno que llega tarde, uno con pereza, una con patatas y tres con un portero. Naranjito is back in black , un quilo de graffitis y unos deberes para el maestro. San Jacobos con pasta que saben a huevos estrellados y café que sabe a vino. Tres que ganan y tres que pierden. O no.

Un nos llamamos, un hasta siempre, un hasta mañana y un buenas noches. Una nevera vacía y un ascensor.

Un quiosco en la mochila, unas gomas sin lavajes y una bandera para seguir el rastro. Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal. Dos desfallecidos y una Fragua con foie y solomillo.

Sol de tarde en la plaza con fecha y café con galgo. Uno que resucita, uno al que le gustan las ranas y una que no se quiere ir. Un especial CSI: Vistillas contra ValleKas, el gran desatasco .

Con un cielo imposible, Nikopol y yo regresamos a la hora prevista.

Con trances o reloaded, os quiero…

Pollo Yassa

Martes, 16 Mayo, 2006

Pintura sobre vidrio, Babacar Lo

Me quedo sin palabras. Oigo los últimos datos, las quejas de cómo puede afectar al turismo la molesta visión de los cayucos desembarcando en las playas. Alucino. Oigo las soluciones. Y mientras, sigo comiendo. Aumenta el drama: se prevé la muerte de más de 40.000 niñas y niños en el Cuerno de África . Me indigesto del todo.

En los últimos días había pensado colgar la receta del Pollo Yassa, hoy dudo. Me resulta algo cínico hablar de comida africana si tantos africanos no tienen acceso a ella. Pero, bien pensado, quizá saber que han conseguido mantener cierta cocina tradicional no deja de ser una apuesta por la esperanza. Y que los indigestos tengamos más que nociones sobre lo que verdaderamente son, exorciza la alteridad y tiende puentes…

Así que ahí va una receta tradicional de Senegal con una aportación francesa:

Pollo Yassa

Ingredientes para cuatro personas:
1 Pollo a cuartos
3 Limones
2 Cucharadas de mostaza de Dijon
2 Cucharaditas de cayena molida
4 Cebollas grandes
2 Dientes de ajo
2 Hojas de laurel
500 ml de caldo de pollo
Aceite, sal y pimienta
400 gr. de arroz o cous cous

Salpimentar el pollo y ponerlo en un recipiente hondo. Mezclar el zumo de los limones con la mostaza y la cayena, y añadir la mezcla al pollo para marinarlo. Cubrir y refrigerar toda la noche.
Hornear todo a 180º durante 20 minutos.
Mientras, en una cazuela, sofreír la cebolla cortada en gajos y el ajo picado hasta que se doren. Incorporar el pollo con su salsa. Añadir las hojas de laurel y el caldo, y mantener a fuego lento y destapado durante una hora.
La salsa tener la consistencia de una crema. Si conviene, añadir más caldo o avivar el fuego para que reduzca.

Se emplata sobre una buena base de arroz blanco o cous cous. Cada comensal deshuesará su pieza y cortará el pollo en pequeño trozos que se mezclarán con el arroz y la cebolla.

Es delicioso. Y si Mamá África o alguno de sus hijos nos ponen la banda sonora ya ni qué decir…

*

La ilustración es de Babacar Lo

Agendas

Viernes, 12 Mayo, 2006
Cartell 10a Setmana de Poesia de Barcelona, Miguel Olivares

Marina del libro

Inquiero los porqués , los hasta cuándo

los cómo y dónde
y esa pregunta muda que me ahoga
y vive en el silencio .

Y entonces tú
contestas
majestuoso
enorme gamo verde
país de agua
donde los soñadores se dan cita .

Me hablas
grande mar
telón del cielo

y tus olas responden como páginas
de un libro cuyo autor lo sabe todo

como páginas, mar

y como pétalos
de una rosa que nunca se deshoja.

Blanca Andreu

*

Hoy arranca la décima semana de Barcelona Poesía. Mañana, Girona, Temps de Flors y así un montón de propuestas más que no me caben en la agenda…

Opio vano

Miércoles, 10 Mayo, 2006

siempre nos quedará París

Ayer Josep Ramoneda escribía en El País:

Muchas cosas se deben haber hecho mal cuando en dos años se han liquidado todas las expectativas en torno a la alternativa “catalanista y de izquierdas” en Cataluña. El Gobierno tripartito representaba, por fin, la posibilidad de la alternancia en Cataluña. Y, sobre todo, normalizaba el país al articular la política sobre el eje derecha / izquierda, como en todas las democracias avanzadas, y no sobre el eje nacionalistas / no nacionalistas. CiU ha pasado la amarga experiencia de la pérdida del poder después de veintitrés años aparentemente sin grandes costes y en condiciones de competir por la victoria en las próximas elecciones, rompiendo la tradición de que una crisis profunda acompaña siempre al partido que deja de gobernar.

CiU ha pasado la amarga experiencia de la pérdida del poder después de veintitrés años aparentemente sin grandes costes y en condiciones de competir por la victoria en las próximas elecciones, rompiendo la tradición de que una crisis profunda acompaña siempre al partido que deja de gobernar.

El 21 de enero, José Luis Rodríguez Zapatero y Artur Mas cerraban en la Moncloa el acuerdo sobre el Estatuto catalán. Con el paso de los días esta maniobra adquiere la dimensión de una gran celada: Zapatero y Mas consiguieron debilitar seriamente la autoridad del presidente Maragall, que vio cómo el líder de la oposición y no él era el interlocutor decisivo del Gobierno en la negociación del Estatuto, y consiguieron también provocar el caos en Esquerra Republicana, que no se ha recuperado de aquel trance, y se ha metido en una autodestructiva guerra interna. No sé qué hubo de cálculo político y qué ha habido de casualidad en las consecuencias de la maniobra entre un presidente que necesitaba urgentemente que pasara el cáliz del Estatuto catalán y un líder de la oposición a la búsqueda del espaldarazo que le situara de nuevo en la disputa de la pole position.

El presidente del Gobierno sentía que el PSC liderado por Maragall y metido en el tripartito le creaba más problemas que los que le resolvía. De modo que Maragall y Esquerra eran vistos como un lastre para consolidar la hegemonía socialista en España. Y cuando se está en el cénit del poder -el Zapatero de ahora no es la incógnita de hace dos años- se procura soltar lastre.

El presidente Maragall al acentuar sus querencias nacionalistas -algunos dados al pensamiento mágico dicen que es el espíritu del cargo- para contentar a Esquerra y, supuestamente, morder en el electorado de CiU, se ha alejado de las bases electorales del socialismo y ha encontrado la desconfianza en Zapatero, que había confiado en él como motor de la segunda reforma del Estado de las autonomías. Maragall a los dos años está solo. Y tiene ahora que tomar a la desesperada la decisión que no tomó en otros momentos críticos: jugársela al todo por el todo con un gesto que reponga si no ya la autoridad por lo menos la dignidad.

Se ha hecho un daño irreparable a la izquierda catalana. El trabajo honesto, serio y de fondo de alguno de los consellers -¿habían estado las finanzas de la Generalitat alguna vez tan bien como ahora?- ha quedado desdibujado. Y la continuidad de un gobierno de izquierdas está absolutamente en precario. En un Gobierno pensado contra el Partido Popular se quiso utilizar el proceso estatutario para cohesionarse contra el enemigo común y, de paso, castigar a CiU por sus alianzas pasadas. Ganó Zapatero y no se supo cambiar el chip. En política, el orden de las cosas es muy importante. El tripartito lo invirtió. Debían haber empezado por gobernar y, una vez ganada la legitimidad por esta vía, afrontar las reformas estatutarias en una segunda legislatura. Por inseguridad o por error estratégico quisieron hacer lo contrario. Y ahora todo se juega en un referéndum que es siempre el peor de los terrenos. Y se juega desde el descrédito de una izquierda que ha conseguido que muchos, entre los que me cuento, nos sintamos profundamente defraudados. Después de 23 años de CiU, ¿era esto lo que merecíamos?

Así que ahora, que queda -al menos- un mes para el referéndum, y un largo verano de incógnitas, a los rojos defraudados sólo nos queda el opio vano. El mismo opio que usaron nuestros padres y abuelos durante cuarenta años como revulsivo. Porque aquí, en Catalunya, eso es lo que ha significado históricamente una victoria del Barça…

¡Qué triste!

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