O Pindo y el desequilibrio

Jueves, 28 Julio, 2005

El baño del elefante, by Colbert

IX

-Madre, ¿qué ha pasado esta noche? Maruxo cuenta cosas en catalán, dice algo sobre un pez con patas, un lagarto, una vieja sirena… El Capitán está molesto porque ya no consigue que le haga las traducciones de todos los idiomas que sabe. Maruxo alega que es un secreto contigo… Venga, Madre, cuéntame…

-No es nada, Casilda, no es nada… Pero creo que pronto conocerás a Patiñas, me quedó muy agradecido y supongo que volverá por estas costas a bañarse. Ya lo verás. Y ahora, volvamos al tema de las elefantas…

-No es nada, Madre, no es nada… -dijo Casilda riéndose-.

-No seas bruja, anda, dime ¿cómo están?

-Están bien las dos, la verdad. Temíamos por la pequeña Marta, pero finalmente a Paqui le subió la leche sin problemas y ya no le damos biberones. El Capitán se las lleva de paseo por las noches a la playa de Coira y se baña con ellas. Tendrías que verlos, es un espectáculo increíble…

-Eso está hecho, me muero de ganas, hija. Además uno de estos días llegará Thirthe de visita y podemos montar una queimada en la playa todos juntos… Tú también esperabas más visitas, ¿verdad?

-Sí, lo cierto es que casi lo había olvidado, pero tienen que llegar Jío el Mago de las hierbas y Nemo el farero de San Barandán. Con todo el barullo de las paquidermas, no lo recordaba y tengo habitaciones libres casi de milagro.

-Claro, como ahora duermes con el Capitán… Anda, neniña, cuéntame… ¿me vais a hacer abuela? –dijo Estrella con cara pícara-.

-Mamá, por favor. No volvamos a empezar. Entre el Capitán y yo no hay más que amistad… -Casilda replicó mientras intentaba disimular que le habían subido todos los colores-.

-Es cierto, olvidaba que los de tu generación llamáis amistad a eso –dijo Estrella indignada ante la cerrazón de Casilda-. Bueno, al menos explícame cómo han venido a para hasta aquí esas dos culonas con orejotas y trompa…

-Pues verás… Cuando fui en busca del macho para las vacas…

-Te dieron gato por liebre, bueno lo que te dije te dieron trompa y cuernos, sí pero con enormes orejotas… –la cortó mondándose de risa Estrella-.

-O te callas y dejas tus chistes malos o no sigo, Madre. –Estrella puso cara de calimero ante semejante injusticia y calló-. La cosa fue que cuando el Capitán y yo llegamos al mercado de O Pindo, no quedaba nadie, todos habían corrido a refugiarse de la tremenda tormenta que se había montado en un santiamén. Entramos en la Taberna de Charo y nos contó que nadie sabía qué estaba pasando, pero que había oído rumores de que unos de los gigantes había conseguido romper su hechizo…

-¡Por todos los meigallos! –gritó Estrella, con cara de profunda preocupación- eso significa que se ha roto el equilibrio…

-Eso pensé yo, Madre… Charo nos dijo que se decía que en la cascada del Ézaro estaban sucediéndose tornados inmensos y que del cielo caían cosas nunca vistas por estos lares… Al Capitán a mí nos faltó tiempo para correr hacia allí. Hablé con Sito el dios de la lluvia y nos confirmó la historia de Charo. El gigante había hecho un pacto con una sirena estéril y a cambio de la promesa de una fecundación de parto múltiple, ésta lograría que se quebrase el granito rosa que lo aprisionaba desde la noche de los tiempos. El caso es que el gigante está muy desentrenado en esto de las nubes y las tormentas y se le ha ido la mano…

-Entiendo, se ha abierto un puente incontrolable entre el cielo y la tierra, de ahí que estén cayendo cosas inéditas… Pero, ¿qué más te dijo Sito?

-Sito, ya sabes cómo es, me dijo que estaba muy preocupado por una extraña fiera que parecía enferma. Fue una de las primeras cosas en caer y parecía tener algo roto en su interior ya que su abdomen estaba muy inflamado, apenas podía moverse y se había refugiado en una de las cuevas de la cascada. Al encontrarla, el Capitán nos dijo que se trataba de una paquiderma y Sito –rápidamente- la apodó Paqui.

-Ahora entiendo lo terrible de su nombre, Sito siempre fue algo inútil para las cosas terrenales. A mi madre pretendía convencerla de que me llamase Carmiña, y menos mal que nací por la ayuda de un rayo de la Polar y que al posarme de pie sobre la tierra mi madre exclamó “de pie, con buena estrella, así se llamará mi primogénita: Estrella”, y ya no tuvo más que decir el viejo Sito…

-Esa historia, Madre, ya me la has contado mil veces… ¿Sigo o no?

-Sigue, hija, perdona…

-Bien, pues examinamos a Paqui y descubrimos que no había nada roto en su interior, más bien al contrario… En sus entrañas había una criatura en perfecto estado que se moría por nacer…

-¿Y cómo conseguisteis traerlas hasta aquí en mitad de aquella tormenta?

-Ay, Madre, a veces olvidas que soy hija de meiga…

~ ~ ~

Imagen de Gregory Colbert aquí

Información sobre las leyendas de O Pindo aquí y aquí

Capítulos anteriores de esta historia a cuatro manos en Sociedad Pajaril La Aurora y La Muralla

10 Responses to “O Pindo y el desequilibrio”

  1. manuel h:

    casi prefiero seguir con esta saludable sequía.

  2. muralla:

    Vaya cataclismo, y yo sin enterarme de nada…y debió parecer el fin del mundo.
    Miña filla, como se nota que eres da era da guerra das galaxias…
    Estou deseando pasear por Coira con semellante troupe…
    Cuando hagamos la queimada, ya me encargaré yo del conxuro, por si acaso…
    Quérote, filla. Marmi.

  3. siloam:

    bueno, bueno, aombradita me teneis con esta fertilidad literaria estival.
    bicos.

  4. thirthe:

    Haaaaala!!! tú en pleno aquelarre y yo con una bajada que no consigo un toque a la derecha con el ratón. Paso de un capítulo a otro y no sé si leo o si sueño, mis nombres, mi taberna, mi río, mi mar, mi monte, e o meu coadoiro seco.
    A ver si es cierto esa queimada de capitanes, a partir de hoy mismo estoy a vuestra disposición. Y si hace falta habitación, pues venga!!

    beixinhos pequeninos…

  5. Brisa:

    mm… me ha encantado leer este post y a los invitados de esa gran mujer de los que yo también pienso disfrutar ;) jajaja. Vaya dos brujitas encantadoras :) Mil besitos llenos de cariño y de sonrisas. Hasta ya!

  6. Ken Capitán (asombrado):

    Pues nada, si quiere ser abuela, que sepa que desde siempre he querido ser padre de una niña. Que por supuesto será Capitán Pirata como su padre (todo sea por la paridad, no?). Bicos miña Raiña

  7. nemomemini:

    Bueno, al del faro lo pones en un lugar algo. No hace falta que tenga grandes lujos, pero sí una ventana. Y una buena lámpara de mano, por lo de la deformación profesional.

    Estupendo el paseo por O Pindo.

    Muchos besos con sal ;)

  8. Mon:

    ¿pero qué es esto? un concurso de talentos entre tu madre y vos?
    magnífico querida mad, de verdad… son increíbles…
    un beso enorme, enorme
    :))))

  9. Mon:

    ah
    yo quiero saber quien es el Capitán!!!!!!

  10. joan:

    cada dia m’agarda més la història, i qcada día és més màgica..que bonic …besets ja no se´si amb trompa, d’orelles o no sé hehehe :)

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