El secreto de Casilda

Viernes, 22 Julio, 2005

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VI

Mientras desayunaban, Casilda decidió contarle a su madre lo que venía sucediendo desde su cumpleaños.

-Madre, desde hace ya varias semanas, cuando tú te vas a dormir y los últimos pescadores abandonan la taberna, el Capitán y yo…

-Casilda, hija… -Estrella la miró con ternura y extendió su mano para taparle los labios- no hace falta que me cuentes lo que ya sé hace tiempo. Te conozco y te he visto mirarle…

-No, madre, no es eso…

Maruxo, aterrizó de pronto sobre el hombro de Casilda y le susurró algo al oído. Casilda se levantó y le preparó un tazón de leche con galletas. Desde el voladero, los emplumados miraban de reojo a Maruxo, y montando su escándalo particular  reclamaban también su desayuno.

-Casilda, por dios, dales algo ya o me voy a volver loca con tanto “mec mec mec meeec” –dijo Estrella mientras, bajo la mesa, les daba a Tigre y Paloma el pago a sus lametones vespertinos-.

-Este zoo, madre, ha aumentado… Tú, no sabes, pero en el establo…

-Sí, Casilda, lo sé. En el establo tienes escondida a una elefanta y a su cría. –Dijo Estrella impasible-.

-¿Las has visto? ¿lo sabías? Eres odiosa, madre. –Casilda no podía ocultar su enfado. Desde niña, su madre siempre había sabido antes que nadie todo lo que le sucedía. Nada se le podía ocultar por mucho tiempo. Por eso se había alejado de su lado, para intentar conseguir algo de misterio, para poder vivir con sorpresas…-

-Sí, la vi el mismo día que llegué. Parió la noche de tu cumpleaños, por eso suspendiste de aquella forma tan boba la fiesta. ¿Le has puesto nombre ya a la cría? –Estrella le espetó, mientras deslizaba nuevamente la mano bajo la mesa-.

-Madre, deja ya de cebarlos. Tigre ha engordado desde que llegaste… Sabes que no es bueno para él… Y no, no le he puesto nombre aún. El Capitán decía que Marta, pero sabes que es un nombre que nunca me ha gustado demasiado…

-Pues, yo creo que ha acertado, precisamente. Ya es hora de que puedas querer a alguna Marta. Y con las orejitas que tiene, le pega, me recuerda a… –Estrella no pudo contener una enorme risotada-. Así que ese es todo el secreto, vaya. Yo creí que ibas a poder contarme algo más carnívoro, más… -Estrella puso cara picarona- algo más… tú ya me entiendes.

-Madre, por favor. ¿No cambiarás nunca, verdad? Eres una vella quente sin remedio… Serías la última persona en saber los detalles. No se te puede contar nada… Bastante tenemos con intentar ocultárselo a Maruxo, como para que ahora nos vengas tú con esas…-Casilda había bajado la voz y le señalaba a Estrella la presencia de Maruxo, que ya tenía un ojo y un oído desviado hacia ellas-.

-Precisamente. Maruxo, el pobre, no entiende porqué tiene que dormir en otra habitación… Sabe que pasa algo, pero no sabe el qué. O no quiere saberlo, claro. Pero yo sí, mujer, cuéntame algo, anda…

-Madre, por favor te lo pido, no empieces otra vez. Es algo entre el Capitán y yo y bastante confusa estoy como para entrar en detalles contigo…

-¿Confusa?, ¿confusa por qué?

-¿Por qué? ¿Crees que es normal tener un par de elefantas en estas tierras? ¿qué dirán las vacas? ¿qué voy a hacer con ellas dos?

-Pues qué van a decir, que menuda tonta estás hecha. Que fuiste a por un toro y volviste con un par de cuernos y una trompa, sí, pero…….. con qué orejas… -Estrella se partía de risa ella sola con el chiste pésimo que acababa de hacer-

-¿Y qué querías que hiciese? Pobre Paqui…

-¿Paqui? ¿así la habéis llamado? Pobre bicho, pobre bicho… -Estrella se llevaba las manos a la cabeza- ¿Cómo se os ocurrió algo así?

-El nombre ya lo tenía. Además a ella le gusta, madre. –Casilda empezaba a arrepentirse de haberle sacado el tema-.

-Paquiiiiiiiii –graznó Maruxo divertido- Paquiiiiiii…

-Bueno, vamos a desayunar, luego veremos…

Y Casilda volvió a la mesa y tomó otro sorbo de café…

10 Responses to “El secreto de Casilda”

  1. muralla:

    Jajajaja… Sabía que Casilda estaba tan cabra como su madre, pero no podía llegar a imaginar que tanto…
    Ya me la imagino por la playa de Coira paseando encima de la elefanta, con Tigre intentando morderle la trompa y Paloma metiéndole bronca…
    ¿Y qué me dices del Capitán? O pobriño no sabe ni se imagina en que lío se acaba de meter…
    Bicos. Marmi.

  2. thirthe:

    una elefanta y su cría?? pero de donde ha sacado Casilda tanta trompa?? prometo no preguntar más y a partir de ahora aceptar las cosas tal y como las cuentes.

    muchos besos, y ya sabes, cuando quieras sacarlos a pasear, dímelo, que no saber montar a caballo no significa que no sepa montar un elefante.

  3. manuel h:

    era mejor Marta, sin duda.

  4. nemomemini:

    Bueno, que digo yo que peor es tener un pez y llamarle ‘Pézimo’, ¿no? Con perdón :p

    Y besos.

  5. jio:

    lectura en vez de siesta de marmota… :-D

  6. Kuan:

    Bueno, esto está cada vez más emocionante…
    A mí también me gusta más Marta, incluso tengo una hija que se llama así, pero si a ella le gusta Paqui…

    Tanto Casilda como su madre me parecen encantadoras :)

  7. Brisa:

    Sí es que no hay nada que un buen desayuno no pueda arreglar .. ;) Mil besitos de míércoles :)

  8. Paco Penas de Dorvisou:

    cuando se termine la historia de Casilda, Estrella, o maruxo…me gustaría recibirla en un archivo “gratuitamente”. Claro, que a lo mejor nunca se termina porque hay historias que tienen mucha más vida que nosotros mismos, que al final siempre tenemos fecha de caducidad.
    Lo de gratuitamente era una broma de las mías.
    (Moitos bikos, sempre avalados pola experiencia)

  9. mad:

    Muralla, como ves la tolura no tiene cura…

    Thirthe, pasearán por la playa de Coira, como dice Marmi… así que ve pensando en que les vas a contar, porque sólo dejan que las monte quien tenga una buena historia para ellas (aunque sea corta)

    Manuel h, la madre se llama Paqui, la hija -por aclamación popular- se queda como Marta… Es que son dos, oiga.

    Nemomemini, tú sí que sabes… Paqui, la paquiderma, claro. Pues yo con lo de Pézimo me he reído un buen rato, no creas.

    Jio, claro, como que ya hiciste de marmota hasta las tantas, ahora presumes…

    Kuan, ya ves que hay una de cada, y más encantadoras que las dos meigas, seguro.

    Es verdad, Brisa, con el estómago lleno todo parece de otro color…

    Paco Penas, la única experiencia que avalaría tus besos sería que me los dieras en persona. Además de lambón, fanfarrón.

  10. joan:

    Jo vull vore la foto, jo vull vore la foto, jo vull vore la foto Ô_Ô que béeeeeee´una elefanta …jo vull jugar amb ella, jo vull jugar amb ella..però això sí que casilda i Estrella es posen d’acord amb el nom o sinó ja em veig proposant a tothom noms :) Que bonic!!! besets, picadetes, llepadetes i ara també carícies de trompeta ;)

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