Con la cabeza debajo del ala
Domingo, 13 Febrero, 2005
Estaban los dos juntos. Tan juntos que se confundían. Él ha levantado la cabeza para mirarme, sus diminutos ojazos estaban casi cerrados. Todo él hecho una bola de tristeza. Ella no se movía. Quieta, paralizada, cabizbaja y más pálida que nunca.
Sabía, pero no quería saber. No podía ser cierto.
He abierto la pequeña puerta, he metido la mano y he cogido el nido. Allí estaban los tres aún calientes por el sol de este domingo. Él no ha hecho nada más que seguir mirándome. Ella no se movía aún. Quieta, paralizada, cabizbaja y más querida que nunca.
Me he pasado así, mirándolos, casi una hora. Hasta que he tenido valor de tocarla y confirmar lo que ya sabía. Estaba fría, muy fría. Y él pegadito a ella, confundido. La he sacado y la he puesto sobre un paño en la mesa. Hubiese vendido mi alma en ese momento para que saliera volando de nuevo. Pero ya era muy tarde, demasiado tarde para ningún trueque.
He vuelto a verlo a él, y allí seguía, quieto, en el mismo sitio de antes. Apretado a su ausencia en el suelo de la jaula. He llorado con él el resto de la mañana. Ha ido cerrando los ojos, poco a poco, hasta meter la cabeza debajo del ala.
Y así estamos ahora los dos, con la cabeza bajo el ala, llorándola. Y sin saber qué hacer sin ella ni dónde poner el nido de la esperanza.
Adiós pequeña, adiós.






13 Febrero, 2005 at 4:41 pm
Entiendo como te sientes Mad… es muy triste, y es increíble percibir como las aves a veces tienen ese corazóncito tan tierno y como nos pueden a su vez inspirar tantos sentimientos. Un besito amiga!
13 Febrero, 2005 at 5:59 pm
Recuerdo lo triste que me puse cuando en casa de mis padres ser murió un canario, sólo que a diferencia de este caso, le vi sufrir, se cayó la jaula y se dió varios golpes, fueron unas horas horribles.
Un abrazo muy fuerte.
13 Febrero, 2005 at 6:48 pm
No se ha apagado su lucecita. Simplemente cambió de sitio para brillar.
El sólo necesita de otro corazón pequeñito que con su compañía le ayude a olvidar.
La vida, toda, la de grandes y pequeños animales está llena de despedidas, de hasta luegos, hasta otro momento y otro lugar en el que volvamos a encontrarnos.
Porque nos encontraremos, no lo dudes.
Te quiero. Más que a nada en el mundo. Marmi.
13 Febrero, 2005 at 9:14 pm
mad, como te entiendo, a estas alturas ya no sé la cantidad de animales que se me han muerto alrededor.(soy más vieja, sabes?)
beixos.
13 Febrero, 2005 at 9:47 pm
Parece ser que no ganamos para disgustos. Habrá que masajear el alma, aunque sea a base de chistecitos y sonrisas risüeñas.
Un beso.
13 Febrero, 2005 at 10:04 pm
Lo siento… tánto.
¿Me creerías si te dijera que hay un Cielo para los animales? -Allí está la “luna”, mi burra, “la chula”, “Zaca”, “Tana”…
Nos despedimos, Mad, siempre nos despedimos. Ellos, con sus tiempos más cortos (y sus lealtades más largas) se nos meten en el corazón, y nos dejan con el corazón partido.
Un beso, amiga,
Saf ;-))
13 Febrero, 2005 at 11:26 pm
Un beso lleno de abrazos preciosa!
Me sacas lagrimillas siempre que hablas de criaturas esenciales…cuesta entender estas despedidas, el abandono que nos dejan, ojala nos hubiesen enseñado a no sufrir con algo tan certero tan seguro, a entender las despedidas…o a creer y tener fe en que ellos siguen siempre en nuestro alrededor, aunque no veamos su movimiento sentimos su calor….
muchos besines y si puedes enviale una sonrisa para que no te vea triste…
14 Febrero, 2005 at 12:40 am
Lo siento.
Un besazo!!
14 Febrero, 2005 at 12:42 am
uff, que tristeza dá despedirse de un animal.
besiños.
14 Febrero, 2005 at 1:51 am
Pobrecito de él, Mad… Lo que dice Murallita me parece muy acertado, hay que traerle una compañia para que pueda superar la ausencia que sienten tanto. Y seguro que cuando tu lo veas a él mejor te pondrás más tranquila.
Siempre son tristes las despedidas, y hay que vivirlas que es lo más duro.
Besitos muchos.
14 Febrero, 2005 at 11:54 am
A propósito de animales….
“Pasamos buenos ratos dando de comer a los patos!!!”
TQ-bb
14 Febrero, 2005 at 1:38 pm
:’-(
Quanta tendresa, Mad. Com t’han eixit (sortit) les paraules càlidament i directament del cor: d’eixe lloc on sempre estarà(s amb) ella. Besets
14 Febrero, 2005 at 1:41 pm
….lo siento mucho por ti…
pero, alegrate por ella ,pronto aparecera cerca de ti alguien que sera especial
14 Febrero, 2005 at 8:44 pm
Vengo a verte, Mad.
Y a sentarme, en la percha contigo y con él, un rato.
Cuando pase el duelo verás que ya entra el sol por la ventana.
Los gorriones, que se emparejan en Febrero, anuncian la primavera.
Va a haber que ir sacando la cabeza de debajo del ala, despacito, despacito… hay mucho que hacer.
Mucho que hacer, amiga.
Saf ;-))
14 Febrero, 2005 at 8:45 pm
Las almas con alas llegan más arriba. Seguro que tus lágrimas de cibernauta desarrollan una técnica aeroespacial para hacerles llegar tu desconsuelo. Besos (también alados).
14 Febrero, 2005 at 10:31 pm
14 Febrero, 2005 at 10:59 pm
Volví a acordarme de las tres palomas. Sí, esas que vi hace ya… no me acuerdo cuántos días. Una yacía sobre el asfalto mientras otra daba vueltas angustiada a su alrededor; la tercera lo miraba todo desde la acera con una pena infinita. Tienen sentimientos como nosotros, yo también lo sé. En lo básico, en lo que importa, no somos distintos. Mímale, le hará bien.
Miles de besos para ti.
15 Febrero, 2005 at 1:21 am
Entiendo que el sentimiento de pérdida que está en ti es muy fuerte. Un abrazo muy apretado… fuerte y con harto cariño… Que el sol brille pronto otra vez.
Millones de besos.
15 Febrero, 2005 at 2:58 pm
Mad, :`( ella sempre estarà volant en el teu cor immens,el buit però està ahí i si ara necessites l’aixopluc d’unes ales, tens les de tots nosaltres n’estic segur, els nostres abraços són les vostres ales. Besets.