George Rouault
Domingo, 5 Diciembre, 2004
Forma, color, armonía
Oasis o espejismo
para los ojos, el corazón o el espíritu
Hacia el océano revuelto de la llamada pictórica
Mañana será hermoso, decía el náufrago
antes de desaparecer en el desapacible horizonte
No parece que la paz vaya a reinar
en este mundo angustiado
de sombras y apariencias
Cristo en la Cruz mejor que yo os lo dirá
Juana en las breves y sublimes respuestas de su juicio
así como los mártires y los santos
oscuros o consagrados
G. Rouault
No recuerdo que nadie me hubiese hablado de Rouault hasta que lo hizo mi madre unos cinco años atrás. Se había quedado prendada de sus Cristos y su Verónica y sus payasos. Un buen día, apareció con una copia del cuadro del sudario, era uno de sus primeros óleos. De mi madre, no de Rouault. Me impresionó.
Esta mañana ha sonado el teléfono demasiado temprano.
-Te invito a desayunar y luego nos vamos a La Pedrera a ver la expo de Rouault.
-Vale, pero necesito una hora, tengo que espabilarme, arreglarme y sacar a los perros.
En la cafetería de Passeig de Gràcia olía a vacaciones, a hotel, a buffet de desayuno, a mantequilla, a gloria. Un bikini calentito y un té. De vicio. Unos minutos después, subíamos las escaleras del maravilloso patio interior de La Pedrera. Allí estaba Rouault, esperándonos casi cinco años después.
- Esta expo la teníamos que ver las dos juntas.
- Ha sido buena idea.- Aún no habíamos visto ni un solo cuadro
Tiene una fuerza poderosa, pero es cercano. Es oscuro y sombrío -algunas veces-, pero no lúgubre. Conmueve en la tragedia, pero no adoctrina. Sin juicios morales. Víctimas. Resignación.
Miserere. Miserere. 58 planchas imposibles. Aguafuertes que primero fueron dibujos a tinta china. “El justo, como la madera de sándalo, perfuma el hacha que le abate” (Plancha 46)
Dibujante, pintor e ilustrador. Acuarela, pastel, guache, óleo; sobre papel, tela o papel sobre tela. Más tinta china. Carbón. Fascinante y consecuente.
Casi dos horas después, salíamos a la calle, extasiadas. Con el catálogo bajo el brazo como quien lleva un tesoro.






6 Diciembre, 2004 at 11:32 am
ah, pues gracias, no lo conocía. Me ha encantado la mañanita de desayuno, Pedrera y cuadros.
hug!
6 Diciembre, 2004 at 11:42 am
Fue una de las mañanas más felices de mi vida…
Y estoy segura que aunque pasen miles de años Rouault irá siempre asociado a tu cara querida y a esos ojazos tuyos que descubrían el Miserere…
Y ese biquini especial, siempre será “nuestro biquini”…
Gracias Señor y gracias Rouault por tus regalos…
Te quiero, vida mía. Marmiña.
6 Diciembre, 2004 at 12:10 pm
La mañanita fue un delicia, Siloam, te lo aseguro.
Beixiños
Marmiña, creo que aún podríamos repetir. ¿Crees que sería un exceso? Piensa que ya dimos dos vueltas al circuito…
Gracias por despertarme, valía la pena
T’estimo
6 Diciembre, 2004 at 12:16 pm
Cuando me asalta por la espalda y a traición un recuerdo de la infancia, es fácil que venga asociado al ‘bikini’. A ese olor y a ese nombre que nunca más usé y a un garito donde los hacían debajo de una casa que apenas recuerdo.
También el olor de una colonia, pero esa es otra historia.
Besos de buena mañana.
6 Diciembre, 2004 at 12:41 pm
Impresionante todo, incluidas las palabras que os dedicáis madre e hija. Felicidades y besos.
6 Diciembre, 2004 at 7:01 pm
¡Hola! Es lindo leer el modo en que habéis disfrutado del arte de Rouault y del arte de compartir el arte. Aunque suene reiterativo, cada cosa en su lugar…
Un abrazo
6 Diciembre, 2004 at 7:05 pm
Por cierto, acabo de ver que formo parte de tu listado de blogs y que has tenido la magnífica idea de subtitular cada uno de ellos con aquel post por el que, a tu juicio, mereció la pena incluirlos. En mi caso, “por el Salar de Uyuni”, qué maravilla… meses después me has hecho recordarlo y me lleno de ternura y de añoranza. Echo de menos Bolivia y, en general, sudamérica… pronto volveré y, espero, pueda regalarte más post como aquel que nos unió.
Mil gracias
6 Diciembre, 2004 at 9:34 pm
Preciosa Mad,
Me encanta leerte. Pero sobretodo, se nota un algo especial que sale de ti cuando hablas de algunos temas.
El arte, es uno. Es una maravilla que tus ojos lo miren así!!
Muitos beixos (no se escribe así verdad)…
especialmente para ti!
6 Diciembre, 2004 at 11:59 pm
Jefa, que no m’entarao. A ver, fuisteis en bikini no a la playa, sino a ver una exposición; os comísteis un pastel de Rouault (esa marca no la conozco, fíjate)en una pedrera, pero a los perros no os los llevásteis para no tener que darles de vuestro pastel que, además, era de mantequilla. Muy bonito. Vaya con la Mamá y con la Nena :p
Y, ya en serio, yo sabía que no te arrepentirías…
Besos con sal, ojazos
7 Diciembre, 2004 at 1:42 am
¡Cuanto me gustaría dormir contigo para que me despertara también tu queridisima madre y después, poder comerte el bikini!
En serio, sois las dos sorprendentes. De tal palo, tal astilla. Biquiños
7 Diciembre, 2004 at 7:35 am
mad, que hermoso.
cuando leo algo así me quedo con ganas de “más”.
tengo una lista de artistas que descubrir, mejor dicho, que mirar con mis ojos de hoy.
Rouault estará en la lista.
en particular por tus palabras.
bello.
besitos.
7 Diciembre, 2004 at 1:02 pm
qué agusto ¿no?
8 Diciembre, 2004 at 1:40 am
Querida Mad, ¡que bello que hayas ido!! Dedió de ser maravilloso estar ahi y ver la obra de este pintor.
Pero también me ha gustado como nos cuentas este dia, se me ha antojado estar en la cafetería de Passeig de Gracia con ustedes. Que lindo.
Muchos besos para ti.
8 Diciembre, 2004 at 3:16 am
Bueno Rulfo por abajo… ains.
aunque con rouault me picas la curiosidad…
8 Diciembre, 2004 at 4:49 am
Yo conozco esa clase de tesoros, pero lo que más me gustó de tu relato fue la historia de madre & hija. Besos a ambas.
8 Diciembre, 2004 at 12:16 pm
Queridísimo Melmoth, los bikinis, también son para mí algo de la infancia. Ya ves, yo que los he seguido oliendo y diciendo. Me pasa con los olores lo que no me pasa con ningún otro sentido, se me graban en lo más profundo.
Me alegra haberte devuelto ese recuerdo.
Millones de besos…
8 Diciembre, 2004 at 12:18 pm
Manuel querido, gracias… Y besossssss
Nómada, pero si tu enlace está ahí desde entonces, de la misma manera… Aquel post y nuestro intercambio de comentarios… El Salar…
No se merecen. Y ya me has regalado otras muchas delicias.
Millones de besos con sal
8 Diciembre, 2004 at 12:20 pm
Mixina, lo has hecho estupendamente, se escribe justo así: Muitos beixos pra ti tamén
8 Diciembre, 2004 at 12:24 pm
Queridísimo Nemomemini, te hice caso, como casi siempre, claro.
De todas formas y por las dudas, como eres medio “parvo”, te aclaro que el bikini es un sandwich caliente de jamón y queso…
Millones de besos con sal
8 Diciembre, 2004 at 12:34 pm
Dorvisou, toleirán e lambón mío…
Muitos beixos e lambetadas
Desde que hablamos de sexo, estamos imparables, ¿verdad?
Pero te advierto que los despertares conmigo y mi señora madre no suelen ser tan dulces
Dulce Mon, espero que te guste tanto como a nosotras. No dejes de ver las planchas del Miserere, por favor.
Besazos
Uf! Más de lo que tú crees, Pico
Querida Magda, en La Pedrera siempre hay exposiciones interesantes. Algún día, las tres entraremos en esa cafetería y nos comeremos un bikini, ya verás.
Besos
Jio, pues si te pica, ya sabes… está hasta febrero…
Alicia, acostumbramos a pasárnoslo muy bien juntas, pero ese día fue realmente especial.
Muchísimos besos desde la cuidad con olor a bikini
8 Diciembre, 2004 at 6:56 pm
Ummmm…
It’s Delicious…
(permíteme la horterada, pero es que ando con la “soundtrack” de “De Lovely”).
¿Por qué no avisas cuando vas a entrar “entradas” tan deliciosas como ésta?…
Love U…
Love 4ever…
Love with sugar…
pd: espero alguna vez escribir como tú… mientras tanto me seguiré dedicando a la cotidianidad…
8 Diciembre, 2004 at 8:34 pm
Hoy estoy peleón, sí, y un poco borde, me levanté rabioso por algunas cosas, y además, seré algo críptico:
-te envidio profundamente, ya te explicaré.
-GRACIAS por tu anterior POST, también he de explicarte por qué. Ideal para mi momento.
-Sí… Navidad se acerca, es decir, un viaje en autobús
Petons.
8 Diciembre, 2004 at 11:30 pm
Hace tiempo que me pasa por encima ese sentimiento de que me estoy perdiendo el arte del mundo. En realidad es que soy un vago para ir a exposiciones de lo que sea, cosa que me fastidia sobremanera. Con todos los buenos pinceles que tiene que haber por ahí.
A ver si te pasas por la isla, y a ver si te leo más a menudo. La facul no me deja casi tiempo
9 Diciembre, 2004 at 2:41 am
¿En la Pedrera?
a ver si empiezo a disfrutar un poco más de la ciudad y a empaparme de exposiciones y demás. Que para algo me he mudado…
Gracias
9 Diciembre, 2004 at 3:07 am
Llego tarde pero a tiempo de compartir la exposición con vosotras. Vuestras impresiones. Vuestro desayuno.Es fabuloso.
Muitos beixos.
9 Diciembre, 2004 at 2:13 pm
Haciendo apología del trazo gordo? Ojalá yo pudiera tener esa relación con mi madre. besos con azúcar moreno.
9 Diciembre, 2004 at 8:33 pm
Sr. D!!! Yo también te quiero XDDDD
Bueno, bueno, querido Sergi, no es para tanto… nos vemos pronto
molts petonassos…
Anímate y encuentra un hueco, que “más te vale”. Como a mí pasarme por tu isla… Muchos besos con sal
9 Diciembre, 2004 at 8:38 pm
Alhua, bonita, te digo lo mismo que a Matías…
Y también te envío un porrón de besos
Queridiña Thirthe, este verano, en Galiza, nos inventamos una expo y desayunamos las tres… Será… mejor todavía…
Beixos
Sí,Tarko, apología total… Como ves, me gustó muchísimo. Del resto, no sé qué decirte…
Besos, guapo
10 Diciembre, 2004 at 2:27 pm
¿Sabes? Se me llena el corazón… yo también tenía una madre, y pintaba estupendamente, e íbamos juntas, contentas y riéndonos, a disfrutar de las cosas.
Me ha conmovido leer este post.
Un abrazo,
Saf ;-))