La Inocencia

Lunes, 4 Octubre, 2004

Aquellas paredes amarillas, aquella habitación azul, aquella cenefa de estrellas que pinté en un otoño como éste, ya no existen. Aquella terraza pequeña, de muros desconchados y barandilla oxidada, con sus plantas, sus cactus, sus lagartos y sus flores, ya no existe. Aquella escalera de caracol, vieja y gastada que me llevaba al cielo de mi cuarto, ya no existe. Aquel decorado imposible de amarillo y azul mediterráneos, ya no está. Sólo queda en mi memoria, en algunas fotos y en algunas letras.

Durante seis años paseé por ella todos mis sueños, mis miedos, mis risas, mis amores y mis anhelos, todo se sucedía siempre allí. En seguida se llenó de libros, de mil papeles, de diarios, de discos, de fotos, de cuadros, de botijos, de marionetas, de amuletos, de lamparitas, de velas, de recuerdos, y de pájaros. Y de platos, cazuelas y especias. Se colmó con grandes cenas de olores imposibles, de sabores de otros mundos. Se amansó con efluvios queridos y cercanos, de humos mágicos de fogones y cigarros. Se rindió a mi vehemencia y mi testarudez y no maltrató a nadie. Se ocultó de los fantasmas perdidos, dejándome siempre a mí la defensa. Se confundió conmigo en el caos. Se despidió de Luna, se conquistó a Marmota. Durante todo ese tiempo, aquellas cuatro paredes me hicieron feliz.

Y todo tiene un tiempo y un lugar. Y llegó Él. Y aunque sus cosas se consiguieron unos cajones, un pequeño rincón y unas cuantas perchas, siguió siendo mía o fue más mía que nunca. Él tenía razón, era mi casa, siempre lo había sido. La viví intensamente hasta el último minuto, hasta que cargamos la última caja y cerré la puerta.

Ella miraba al sudeste, y yo con ella. Se llamaba La Inocencia y fue mi casa.

25 Responses to “La Inocencia”

  1. Anonymous:

    Y sigue siendo tuya, porque forma parte de tu vida, pero también forma parte de una etapa a la que hay que decir adiós, porque no se puede abrir una puerta sin cerrar la anterior. Es así de triste o de alegre la vida.
    Y la vida sigue hacia adelante y será lo que nosotros queramos que sea, porque para vivirla no necesitamos a nadie, sólo a nosotros mismos. Nuestra felicidad depende únicamente de nosotros, y lo demás es mirarnos el ombligo, aunque le pongamos otros nombres. Y tendremos aquello por lo que hayamos luchado firmemente, nosotros, sin esperar a nada ni a nadie. Si nos ayudan mejor, será más fácil, si no lo hacen,peor, pero no por ello perderemos el tiempo llorando y compadeciéndonos.
    Todos tuvimos una edad de la inocencia, todos la perdimos, pero ganamos otras cosas a cambio. Sólo cuando hicimos como el avestruz lo perdimos todo.
    Un beso.Marmi

  2. Iris:

    Mad querida,
    Sin duda La Inocencia fue TU casa, más allá de sus paredes, sus terrazas y sus plantas. Y digo TU casa no en el sentido posesivo sino porque la habitaste, la viviste, la llenaste de TI, de tu individualidad más profunda. Es bueno crear la casa de uno, es bueno mirar hacia atrás y recordar un lugar en el que uno, más allá del recuerdo, Vivió. Y aquella fue siempre una casa Vivida. Seguro que ella fue tan feliz como tú. Gracias, tú sabes por qué.
    Besos infinitos.

  3. mad:

    Marmi,
    La felicidad depende básicamente de nosotros, no únicamente, no para mí.
    Y he dicho cerré la puerta
    Un beso

  4. manuel h:

    alguna ventaja tenía que tener haber ido de casa en casa sin ser nómada: nunca la voy a perder.

  5. Magda:

    Querida Mad ¡te invito a mi fiesta!

  6. .:Lemon:.:

    Vamos a la fiesta de Magda!!

  7. Luis Muiño:

    ¿Por qué una casa es una prolongación de uno mismo?. La explicación parece sencilla: están nuestras fotos, nuestros objetos, nuestra ropa…Pero tiene que ser algo más que eso, porque podemos pasar más tiempo en una oficina e intentar personalizarla…y no funciona. ¿Será una cuestión de olores, de imágenes que hemos visto en momentos de intimidad, de rituales?. No lo sé, pero…enhorabuena por cambiar de casa. A mí me parece que los cambios siempre salen bien.

  8. nemomemini:

    Nuestras almas están llenas de espacios, paisajes, ríos y hasta océanos, si los buscas. Lo que nuestros sentidos peciben en el exterior halla muchas veces una correspondencia con alguno de esos lugares que están dentro de nosotros. El espacio de tu Inocencia tiene el color de esas paredes, esa barandilla oxidada y esa escalera de caracol… Y siempre estará contigo.

    Besos con sal.

  9. muralla:

    Hola queridiña: Sólo decirte que el comentario de ayer, firmado por Marmi, no era de ella, era de la madrastrona, que no puede soportar verte en baja forma y cree que dándote una buena requilindoria, te ayudará a salir del bache.
    Te quiero.Marmi

  10. mad:

    Iris, era especial, tú lo sabes bien. Espero que lo fuera y espero que lo sea ahora, con el lifting que le han hecho, con el irlandés que la habita…
    Millones de besos

    ……….

    Manuel, muy listillo eres tú

    ……….

    Magda, voy para allí, rápidamente…

    ……….

    Lemon, ¿o debería llamarte carambolas? nos vemos en lo de Magda…

  11. mad:

    Luis, gracias, pero esa mudanza la hice hace dos años ya… Lo de los olores y los rituales es definitivo, seguro.
    ¿Los cambios? bueno, depende, ¿no?
    Millones de besos

    ………

    Nemomemini, gracias por entender… y besos, muchos besos

  12. mad:

    Querida Marmi, madrastrona mía, no sufras, no hay baches, hay caídas, pero siempre, siempre se sobrevive a las heridas…
    Te quiero

  13. lehahiah:

    Yo sigo acudiendo de vez en cuando a ese rinconcito, me gusta saber que está ahí y que puedo refugiarme en él.

  14. GreGori:

    A veces, parece que con el tiempo solemos recordar más detalles de los que realmente parecíamos ser conscientes en aquellos momentos. Supongo que es el eterno sentimiento de nostalgia el causante de tan nítidas remembranzas.
    Todos los espacios que moramos forman parte de nosotros,… y viceversa. :-) Besito

  15. Mixina:

    Mad,
    A veces, no me encuentro a gusto entre mis paredes, a veces me encanta estar entre ellas..las encuentro tan acogedoras..que no me imagino un mejor lugar. A veces nos sentimos a gusto debajo de nuestras pieles, y a veces no. La verdad es que mi habiación es la misma estando bien o no! La que la ve con los ojos que quiero, soy yo! Entonces me di cuenta que la mejor casa es la que llevamos puesta..la que va con nosotros…la única existente y real, vayamos donde vayamos, estemos donde estemos. Según como estés tu, llenarás de ternura a los que te rodean y lo que rodees tu. Nuestra casita somos nosotros :) Besos,
    Mixina

  16. peke:

    :)

  17. thirthe:

    Si la nostalgia sirve para crear algo bello bienvenida sea, nos purifica un poco, pero solo un ratito, eh!!
    Besos dulces

  18. mad:

    ¡Qué bueno, Lehahiah!

    ………..

    GreGori, pues en este caso te diría que no, que ya era muy consciente de todo eso entonces, quizás de ahí tanto amor por ella, no sé…
    Muchos besos…

    ………..

    Mixina, ¿por qué crees que mis bolson son descomunales? Así me cabe una muestra, ínfima de mis cosas…
    Besotes

  19. mad:

    besos peke

    ………..

    thirthe, vale, sólo un ratito, muy de vez en cuando…
    muitos bicos

  20. Magda:

    Querida amiga, Juan García Ponce decía algo muy inteligente y acertado, como gran artísta de la palabra que fue: “Siempre hay que regresas al estado puro de la inocencia”. Y muy cierto. Tu regresas cada vez que recuerdas que fue tu casa…

    Un abrazo.

  21. Magda:

    Querida amiga, Juan García Ponce decía algo muy inteligente y acertado, como gran artista de la palabra que fue: “Siempre hay que regresar al estado puro de la inocencia”. Y muy cierto. Tu regresas cada vez que recuerdas que fue tu casa…

    Un abrazo.

  22. lulamy:

    ¿Y vuelves de vez en cuando? Es curioso, nunca me he sentido en ningún sitio tan bien como para decir y saberme en casa.
    Cuando vuelvas de visita, dime qué has visto.
    Beso

  23. mad:

    Magda, hay que hacerlo y, de poder escoger, lo mejor es no abandonarlo
    Besos

    ………

    Lulamy, no voy por allí. Me costó muchísimo poder volver a pasar por aquella calle. Sólo me acerco, de noche, a comerme una pizza en el fantástico italiano que hay debajo. Miro y veo la terraza vacía, sin plantas, sin nada, pero con la barandilla muy nueva y muy blanca…¡un asco!
    Muchos besos

  24. Paty:

    Ay! Esos cambios cómo cuestan y pareciara que la “movedera” de cosas también nos sucede en el interior, no?

  25. mad:

    Sí, Paty, sí que lo parece…
    Besos

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