Archivos del mes de Septiembre, 2004
PRO-Puestas y POST-Puestas
Martes, 14 Septiembre, 2004Hoy se presenta la edición 04 de KOSMOPOLIS, con propuestas muy interesantes.
De ratones y hombres
Domingo, 12 Septiembre, 2004Estábamos buscando personal para el Departamento Comercial cuando llegaron mis vacaciones, pero aún no habíamos puesto ningún anuncio, tan solo habíamos corrido la voz entre algunos colaboradores, cuando apareció él. Al principio nadie se dio cuenta, pero debía llevar ya por allí unos días. Dejaba pequeñas pistas de su paso, restos de sus paseos por nuestras mesas a las que se asomaba en busca de aquel contrato que jamás firmará con nosotros.
Soy la única mujer del despacho, mis compañeros -a mi vuelta- habían decidido ocultarme al candidato, para evitarme temores con esa actitud paternalista que adoptan los hombres algunas veces. Pero quiso el destino que mis ojos descubrieran su presencia, ellos no pudieron evitarlo. La prueba estaba sobre mi mesa: un cigarillo desmenuzado, con poco tabaco ya y -a su lado- unas pequeñas motas redondas de color negro, como trozos de mina de un lápiz grueso. Mi nuevo compañero se comía mis vicios y me dejaba a cambio los restos de sus digestiones.
Así descubrí que tenemos un ratón en la oficina.
Es un ratón pequeño, casi como tanto una musaraña, que deambula a sus anchas por las noches y que desconoce nuestros horarios. Un ratón al que encuentran en mitad de cualquier despacho, sentado sobre la impresora o revolviendo en cualquier carpeta cuando levantan la persiana por las mañanas. Un ratón al que le gustan los lápices y los post-it tanto como el tabaco o las galletas. Un ratón que ignora que soy la única que lo defiende ante los hombres y que ellos tienen un plan para cazarlo y darle muerte. Un ratón que mañana podría encontrarme muerto en la trampa que le han tendido contra mi voluntad.
Todos somos, a ratos, ratones, les digo yo. Yo les hablo de Steinbeck y de George y de Lennie y me miran como si creyeran que estoy algo loca…
A mi nuevo compañero le he dejado una nota a lápiz en un post-it diciéndole:
Huye, vete y no vuelvas
Corres peligro aquí y yo no puedo salvarteM.
Espero que le gusten también las galletas que le he dejado junto a la nota.
alas de albatros
Sábado, 11 Septiembre, 2004En este mes escaso que llevo por la niebla he tenido el placer conocer a la gran persona que hay tras alas de albatros. Sergi Bellver es un sagitario delicioso en la alegría y en la tristeza. Un maestro que reparte consuelo, ánimo y aliento allá dónde va. Un enamorado del amor como pocos, que últimamente se siente muy solo.
A él le debo Faros en la niebla por que fue mi primer faro en esta niebla con sus palabras cargadas de emoción y sentimiento, por que dibujó luces en momentos de oscuridad.
A él le debo mi silencio de ayer *, 11 de septiembre, por que ya lo dijo todo él:
[…Da igual, que ya se encargarán los mercaderes del odio de contarte la historia de otra manera. En Japón, en Chile, en Nueva York, en Irak, en Chechenia, en Rusia, en Madrid o en Barcelona (y en Sudán, Ruanda, Guatemala, Colombia, Argentina, Cachemira, Tíbet, Camboya… da igual, todo lo olvidaremos)…]
11/09/04 por Sergi Bellver, íntegro aquí
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* He querido dejar constancia de la fecha, por eso está publicada con fecha 11 de septiembre auqnue esté escrito hoy, domingo 12 de septiembre de 2004
dispersa, ayer
Jueves, 9 Septiembre, 2004[Imagen tomada de: Stock Photo Agency-STUDIO NOA]
“No se sabe que haya ocurrido novedad alguna en los alrededores de este establecimiento” *
¡Ja!
Yo quería escribir hoy, pero me he colapsado de emociones de presente (O de futuro, no sé, por que “ahora” es ya “mañana”)
Disciplinada, he vuelto a intentarlo varias veces. Me he dicho: escribe, escribe, no pares de escribir. Pero ya no podía seguir, se me agolpaban las palabras en este teclado, he comenzado a pensar más desordenadamente de lo habitual y todo perdía el sentido original a medida que lo veía en la pantalla…
Así que me he ido de paseo por la niebla y he terminado dispersa, muy dispersa…
He empezado por noveno-arte y de ahí a aquí y luego me he ido allá y a lo ylek y después a San Barandán y a lo de manuel h. y he vuelto a leer a Chihiro…
Después ya no sabía volver, se habían borrado las huellas de la ida…
Pero yo feliz…
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* En Enrique de Hériz, Mentira. Frase conjurada por los fareros en sus cuadernos






